La vara de medir y otras “azañas”.

No quería hablar de política, pero… las redes ya empiezan a soltar la flema, rabia, coraje, de unos y la de quienes utilizan la hipocresía por bulerías y quieren llevarse el salto de cama, “los otros”

Le di mi credibilidad a Soria, ¡sí!, como lo leen y sale del teclado que tanta sabia me da. Si buscan por los andenes de este metro por ahí verán el vagón, pero claro, jamás pude imaginar que Panamá se llevara ese que yo mismo puse en el altar. También es cierto que sigo pensando que no puede ser, quizás sea porque le conocí en persona y palpé lo que hizo con Las Palmas, y no hablo de las manos, sino de Gran Canaria. Al menos tuvo la decencia de dimitir, porque hay otros y as… que ni echándoles.

Hace poco tiempo conocí una periodista con la que por su carácter abierto, campechano, alegre, cordial, excelente pluma, y un blog de crítica política y otros menesteres púbicos, muy singular. Desde entonces, la afinidad como personas que somos, se hizo constatar por encima de las ideologías de cada cual, en el fondo guste o no, es lo natural. El caso es que hablando con esta profesional de  la comunicación, que lo es y me consta, nos reíamos de la corrupción, ya saben ustedes, toma que te doy, hostias que me has dado, espera que te toca y ahora que ha llegado, que siempre hay regalo, por supuesto y como en las ferias, siempre toca, si no es un pito, te llevas unas pelotas, ¡pero de cuajo!, claro está.

Cuando el escándalo Teruel, lo digo con intención, ya se verá, le dije que me tomaba un descanso, que iba a cobrar por ser fiel a una persona, que please, déjame un kit-kat que me llevas ventaja, ¡por favor!

Mira por donde en esta semana también han viajado otros seres del otro lado al mismo y paradisíaco lugar, entre canales anda el trecho, ¡por supuesto!, y sin dar más guerra que la necesaria, -¿Oye, has visto?, que los leales al pueblo… ¡también dan mordiscos!, manda naranjas, que se va de la ciudad. Dónde estará la Lola, y así es. Hoy me llama y me dice. -¿Te has dado cuen? –Entre nos hay confianza y el verbo cambia también. ¿Qué ha pasado, otro tornado?- Pregunté metiendo mis traseras partes, en especial por si caía otro cateto con sus lados, pero no, que el origen fue otro, ni más ni menos que la señora Lomana la que da la noticia esta mañana… enseñándonos lo que es y debe ser “la economía de mujeres,” ¡vaya telón!, de fondo y con un par, que sí, que se lo digo yo, por eso los dineros pasan por donde es y culpa no tienen, a la provincia me refiero, pero sí ese dicho que deja en entredicho la realidad actual, tonta ella y tonto él

No obstante, hoy el que defiende un partido o a un político, cobra por detrás y por delante y que no se espante, es como debe ser porque en el fondo, la basura está tan dentro del pastel, que tarta ya no queda, tan solo su apariencia y buen hacer, por eso yo no pongo mi honor por bolsillo para nadie, porque cuando de alforjas se trata, normalmente se habla de las que das y recibes y en este caso, prefiero dar a todos los catetos, que así al menos cobro sonrisas y otros veniales pecados y si no que se lo pregunten a Puigdemont, ¡qué duros son sus platos!, redondos no pueden ser que ha de recoger todo lo que se menea y cae. Hoy ha tenido la osadía de barrer la basura hacia la casa de otros, ¡oiga caballero!, poderoso es don Dinero, ¡que lo sé!, devuelva vuestra merced las aguas, ¡perdón!, quise decir el coste de las mismas que bien simuló con buen ver, para adquirir sus obras de arte, ¡que sí!, que entendemos que es para su protección. ¡Otro telón!, pero de teatro para la comarca de la Joda, y sí, griten conmigo todos unidos, a viva voz, con los pulmones resoplando la ira que todos llevamos dentro, ¡¡¡¡ANDAYQUELESDÉN!!!!

Pero entre andayquelesdeños y otros pájaros de agüero, también hay que dar un poco de jengibre al otro lado, ¡faltaría más!, que si no la comarca no sería de la joda, se llamaría de la jodió, ¡se lo digo yo!, por eso y hablando de políticos defensores de los humanos menos pudientes, ¡perdón otra vez!, que se me ha ido la cabeza, ¿a qué me refería?, déjenme pensar… ¡sí!, claro, ¡caray!, ya la coloqué y escucho… -¡Hey!, solo pienso en ti, juntos de la mano, se les ve por el jardín. ¡Jajaja!, ¡que sí!, al señor Iglesias me refiero, o parroquias como ustedes lo vean más claro, que entendiendo bien de mozas, creo que le voy a enviar al Duque. Primero defiende a su ex y ahora a una juez. Casi rima, ¡vaya tela!, eso sí, imputada, ¡oiga!, que no diputada o lo que vuestras mercedes libremente interpreten, con un escándalo con el Club la Unión Deportiva las Palmas y o su presidente, ¡otra vez por sevillanas!, manda narices, será que la tierra que me crio tiene la culpa?, no creo, pero a saber. Y sigo por Triana hasta la Castellana, pero en esta ocasión, la de Madrid. “Panamá te quiero, Panamá mi amor, Panamá dinero, Panamá por favor… es un estribillo que dejo por si hay quien quiera darle aliento con un buen sustento de corcheas, fusas semifusas y ya de paso, las entreteje en condiciones en un pentagrama para hacernos reír un poco. En esta ocasión… se abre el telón y comienza la función con…

Que no son los teleñecos, ¡por favor!, que no, ¡son los marionetos!, pero dejemos eso aparte, que hay quien dice… ¡eso es arte! ¡Tela!

Pues paseando andaba no sé si el martes, ¡qué más da!, mirando otras ventanas cuando saltó a la palestra otra Beltraneja, no digo el nombre porque no me va, pero de esas personas que cuidan y miman nuestros pecados, pues claro, ¡a la bolsa me refiero! y resulta que Doña Carmena tiene un agujero y no se entera, ¡vaya por Dios!, señora, mande a esa otra “vivamibosillo y la madre que me pario”, a donde le den cera, que si no, al final resulta que Panamá es español, ¡y nosotros sin saberlo!

Al final y si se dan cuen, lo que en realidad hace falta son varas de buena madera, pero de esas que se rompan y midan el volumen con severidad y sinceridad, para ello, a los que aún tenéis libre la capacidad de opinar, os sugiero que utilicéis haya, entre otras cosas porque es flexible y da latigazos a uno y otro lado, de esta manera las hazañas serán vuestras y los que reciben la ficción de la singularidad, verán sus azañas tal y como plasmado está.

Churruschuschús, amén Jesús. Voilé.

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4 pensamientos en “La vara de medir y otras “azañas”.”

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