¡¡¡¡¡SORPRESA, SORPRESA!!!!! –EL GRAN TOMATÓN DE ARANJUEZ-

Hoy así, como un día cualquiera, mientras estaba dale que te doy al teclado y otros menesteres de las redes sociales, entre ellas Twitter y Facebook que le tengo abandonado por cabezón que soy y un objetivo pendiente, me llamó un amigo al que voy a llamar el pájaro Chulín, no por pájaro sino por compañero del Duque que tanto conocen.

El caso es que dicho emplumado de dos patas y sin alas, que volar no hace, pero a veces lo parece, me pía al zapatófono que está un tanto depre, y como es de Ley, un amigo es lo que se siente y padece unas veces, y otras las que se disfruta, que para eso está la amistad, así que con el ánimo de echar un cable y después de los requeridos auxilios inalámbricos, quedamos en vernos a eso del mediodía y noventa minutos más de la costumbre europea y otros lados, ¡menos la española!, que para eso siempre hemos sido diferentes.

-Chulín, que no te preocupes, que la luna aún está en creciente, ya verás cuando se llene, estarás como siempre. -Le digo y es normal, al menos para el lunático que narra los acontecimientos, vengo estudiando los fenómenos lunares desde tiempo ha y puedo afirmar que por algún motivo, son parte de la astrología desde tiempos inmemoriales y no de mis particulares caprichos.

-Es que no sé lo que me pasa, estoy, que no estoy. –Me contesta, y a lo que añado como es muy natural entre personas que se conocen desde el último tercio del pasado siglo y han compartido sus problemas, culpas, gracias y desgracias durante tanto tiempo.

-Si quieres nos vemos, creo que te vendrá bien piar y expiar un poco. –Estos son los momentos en los que hay que estar, que para copas otros vendrán.

-Venga, te recojo y te invito a comer, estoy en el pueblo que no reconoce el GPS de mi coche sobre la docena y una y media más.

-Ok, alto y claro, cierro, tango, charly que me pongo medio guapo, si es que se puede y parlamos de lo que fuere menester.

De manera que con tiempo suficiente, me dediqué a mis labores cotidianos a base de golpe de teclado, imaginación y tesón con desparpajo para la promoción del pájaro de verdad, al mirlo y Duque del Altozano me refiero, ¡faltaría más! y a la colaboración entre otros tantos compañeros y competencia, ¡qué lo somos!, pero de buenas lides y batallas.

Antes de la hora prefijada, algo muy normal en maese Chulín, y por supuesto también costumbre de un servidor, recibí la notificación a viva voz de que ya estaba por estos lares, de manera que deprisa y corriendo, este vaquero no, que ya está demasiado desgastado, este otro y la camisa azul a cuadros tipo mantel de seda más vieja que la madre que lo parió, chanclas al estilo de toda la vida, esparto y que no falte en verano, ¡viva la libertad del calor!, un tanto de perfume, eso sí, que no se diga que el hábito del monje no huele bien y rodando, ¡que es gerundio!

-¡Buenos días de nuevo!, ¡pero si tienes buena cara!

-Nos vamos a los Aranjueces de Dios, que ahí tengo dos visitas y aprovechamos para comer algo en el centro.

-Alto y claro. –Por el camino me va contando sus cosas, que como es de Ley son suyas y suyas son, yo solo escucho, analizo y veo dónde está el posible cruce de irrealidades que le están causando el estrés de agosto y llegamos a la ciudad del Príncipe, pero por otro camino, que de autovías y otras pistas estamos hasta el cogote, en especial si vives en el campo y puedes darte esa suerte de libertades.

-Hay un restaurante al lado de la plaza de toros que está bastante bien.

-Cualquier sitio me parece perfecto, para un menú lo mismo da, que da lo mismo, pero conozco un sitio que te vendrá de perlas, está entre una larga carretera muy recta y frondosos y altos chopos centenarios, camino de Chichón, se come bien y estamos lejos de zonas civilizadas, ¿te place? –Di una alternativa que le diera otro cariz a la depre que el caballero llevaba encima, pero  se empeñó en ir al sitio que tenía en su cabeza desde el principio y ahí nos presentamos, no sin antes…

-¡Coño Chulín, que te has vuelto a pasar!, tira de frente que hay un cambio de sentido y volvamos a intentarlo, que tampoco pasa nada, ¡hoy no hay prisa!

Hay que reconocer que mi inestimable amigo y compañero de batallas estaba algo descentradillo, de todas formas puedo decirles, que desde que cumplí la mitad de la temperatura necesaria para que el agua entre en ebullición, a mí me pasa lo mismo, lo que ocurre es que el que disfruta es el copiloto y el que cobra el que lleva el volante, cosas de varones y nuestros…

Llegamos al lugar idealizado por mi camarada de mil batallas, situa el transporte especial justo al lado de manera milimétrica y nos vamos a un sitio que reza “EL TOMATE DE ARANJUÉZ”.

Ya en el interior, nos sentamos tranquilamente por orden y gracia del caballero que de negro nos atendió, trajo la carta de vinos y viandas, y estudiar la faena.

-Aquí está muy bueno algo que lleva tomate, el arroz y el rabo de toro. ¿Cómo lo ves? –Tiró de la muleta el anfitrión.

-Lo que te plazca, pero arroz…, en cualquier lado lo comemos, sin embargo el rabo de toro no es muy poco frecuente y si lo hacen bien, tanto mejor. –Respondí.

Viene el atendedor y nos pregunta qué vamos a comer, así que visto que el pájaro Chulín no se acordaba del nombre del afamado plato atomatado…

-Dice mi compañero que tienen ustedes algo con tomate que es una gozada. –Afirmé y como es normal, el camarero soltó la retahíla de colorados ilustrados de Aranjuez.

-Tomate con anchoas, con bacalao, con… y con cebolletas y guindillitas.

Chulín entra al trapo cual maestro en medio de la plaza y a punto de recibir al astado y le indica…

-Perfecto, la ensalada de tomate con cebolleta y guindillitas de primero y ¿alguna cosa más?

-Pues mire, tenemos una ensaladilla especial de la casa que es una obra de arte, a base de bacalao y langostinos, deberían ustedes pedir esa delicia.

¡Hostias!, un plato frío con un pescado que a los dos nos encanta y algo de marisquiño. Nos miramos y sin decir este pico es nuestro, se dio la aprobación por amplia mayoría, y eso que los dos somos de la oposición.

-También una de rabo de toro, y para mí…, ¡no sé!, ¿qué me recomienda? –Preguntó el toreador acostumbrado a dicho lar.

Que si entrecot, albondigón, ¡oiga que eso rima!, todo de buey y un pisto de la madre que lo parió de lo rico que está. El caso es que después de haber cantado la carta a viva voz y sin atascarse, mi vecino de mesa pidió el pisto manchego y cuando pensábamos que todo estaba visto para sentencia…

-Hay unas cosa que quiero decirles, saben ustedes que el rabo de toro es una carne muy delicada y hoy no la hice, y que de un día para otro se va.

¡Ay va la hostia!, nos miramos los dos perplejos por lo que habíamos visto salir de aquella boca supuestamente profesional sobre un guiso que está mejor al día siguiente, ¡vaya tela!, pero mejor callar y entender que no tenía, y el caballero no supo decir la verdad, ¡que ya es decir!, total que no le hicimos caso, pero se quedó con la cara de los dos, de eso pueden estar muy seguros.

-Dígame entonces que otra cosa puedo pedir.  –En este caso me tocó a mí por ser la parte interesada afectada.

-El albondigón de buey con boletus edulis y fua le encantará.

-Pues eso mismo, supongo que si dice edulis, ¡será edulis!, ¿verdad? –No por molestar, es que me sabe muy mal que me den gato por liebre y con las setas es muy frecuente, en especial en esta época del año, aunque pueden ser congeladas y no digo nada, pero ese hongo tiene un sabor muy fuerte, fino y penetrante, tanto que es inconfundible entre sus congéneres gastronómicos, por algo es la seta rey junto a la amanita cesárea.

-Por supuesto. –Respondió y se marchó a por el vino, el agua para mi afectado Chulín y nos trajo un aperitivo que estaba de auténtico lujo, creo que debe ser pasta del wan tun, rellena y frita en forma de cucurucho delgado, sobre un fondo brocheado de ajoaceite.

Proseguimos con nuestra charla y apareció el transportista, “así es como llaman en cocina a los camareros”, con la ensalada, que todo hay que decirlo, la cebolleta de lujo, las guindillitas también y el tomate y para mi gusto, simple y llanamente bueno, para un sitio que se llama así, no puedo decir otra cosa.

¡Tatachá, tachán, tachán!, y llega el plato tan recomendado, recién salido de un molde circular, con cuatro patatas chips clavadas encima con los márgenes y distancias bien situados a las 12, 3, 6 y 9 horas, un reloj de los de antes y una ramita que no probé, pero que muy bien podría ser un brote de ajo tierno cruzada de lado a lado, como la manecilla del que marca el horario.

-¡Te sirvo! –Y Chulín con buena intención procedió con el intento.

-¿Te molesta si cojo directamente del plato? –En especial porque algo me decía que aquello de ensaladilla tenía lo que el Duque de virgen. Se puso lo que considero pertinente y yo tiré directamente del lado más próximo.

-¿Qué le ha pasado a la patata?, ¿se le habrá pasado al jefe de cocina y ha decidido que es mejor batirla? –No es exagerado, es que era como comer un pastel o pudding de supuesta ensaladilla y digo supuesta, porque llevaba mahonesa, que si no habría puesto otro mejunje para comparar lo que estaba llevándome a la boca.

-Ya te lo dijo, que el bacalao estaba desmigado. –Acentuó mi compañero, de manera que callé y volví a probar aquello, era posible que estuviera perdiendo el paladar, ¡que nunca se sabe!, hasta que harto de intentar saborear el… “lo que sea con mahonesa”…

-¿Pero esto te sabe a algo? –Estaba comprobando si había sufrido algún ictus en el lado del cerebro que controla el gusto y el olfato, empezaba a preocuparme seriamente.

-La verdad es que no, no sabe a nada, pero es lo que hay. –Contestó mi querido amigo del alma y ave que no vuela y parece y por fin me sentí aliviado, no era yo, sino el invento que se les había ido de las manos y que sacaron a la venta por no tirarlo, ¡ya me parecía!…

Chulín sigue con la enseñadilla de inos y ha calao, que no bacalao y sí gambones, pocos, pero no me meto con eso, que ya se sabe, hoy con el aroma a veces es suficiente, el entre mes y años para que se me olvide la afrenta, ¡vaya tela! y qué difícil y complejo es hacer algo con bacalao y que no sepa a nada, tan solo por eso hay que darles una estrella michelones, que además rima con sus…

El caso es que llegan los segundos tercios y sin la cola de toro, ¡por supuesto!, que también es posible que se hayan pasado por aquellos lares los animalistas y consideren que esa parte que se le da al diestro cuando se lleva las dos orejas, es un humillación y no debe servirse en los restaurantes, ¡a saber!, que a estas alturas, me lo creo todo.

-¿Les han gustado los entrantes? –Pregunta el tabernero y Chulín que me mira. Si algo hay después de tantos años de batallas, es que bien nos conocemos y una simple vista, ¡lo dice todo!

-La ensalada muy rica, ¡pero oiga!, lo de la ensaladilla, ¿no cree que ha exagerado un tanto con la calidad del plato? –Le comenté cortés y educadamente, que para picas, ya estaba Flandes y nuestro cuerpo, ¡ni en broma!

-¿No le ha gustado? -¡Hostias!, que me lo volvió a preguntar, no me lo podía creer, seguro que, o bien no lo había probado, o el jefe de cocina le había puesto un machete en la garganta, que es algo más habitual de lo que parece en los momentos llamados de “la puré o la mierda”, según quién y dónde se exprese.

Callamos y afrontamos el juicio de los siguientes tercios de varas, pisto manchego con huevo frito y la famosa rima, ¡sí señores y señoras!, el albondigón de los… con edulis y fua del pato que se fue a tiempo porque se dio cuenta lo que le esperaba. Ese plumífero sí que es inteligente, tanto que aún vive por ahí, disfrutando de su hígado a base de buenos vinos y viandas de maíz por tierras de Titulcia, porque allí ni en broma, ¡se lo digo yo!

El pisto con el mismo molde que el de la famosísima enseñailla y el huevo frito colocado a lo COE, es decir con boina caída hacia un lado y buena pinta, ¡pardiez que sí!, chulo era como los soldados del siglo XVI, el resto lo veríamos después.

Y el bolón, un peaso canica de cuarto y mitad de peso, sobre cuatro o cinco patatas chips caseras o quizá al horno, con las setas laminadas alrededor en un plato. Que por cantidad no sea, en esta ocasión juzgo a su favor, pero…

-¡Hostias Chulín!, el pato se fue por peteneras cuando vio la mala leche del jefe de cocina y los edulis tornáronse de pronto en pinícolas, champán o similar. Ya sabía que algo no cocía bien, ¡pero veamos!, es posible que el balón que está en medio del plato sepa a algo.

Sitúo el cuchillo calculando una duodécima de la parte del cilindro, justo en un centímetro por encima del ecuador y le doy un tajo por el meridiano de Aranjuez.

-¿Qué tal el pisto?, tiene buena pinta. –Animo a mi fiel colega de muchas andanzas.

-¡Está frío! -Me contesta y procedo a probarlo.

-Está templado pero es normal, hace calor y es posible que lo sirvan así, la verdad es que me gusta, entre otras cosas porque la verdura está en pequeños trocitos que puedes masticar, pero toma la temperatura al huevo y sabrás si se han despistado o no.

Coloca un dedo sobre el epicentro de la yema y le da como resultado…

-Está caliente, pero se me ha pasado el hambre.

-Espera, espera, prueba un poco de la nueva mezcla de cemento armado.

-¡Que no, que no quiero comer más!

-¡Hostias!, pruébalo ahora que dentro de unos minutos se habrá ajustado y ya no se podrá masticar. –Conseguí que deleitara la nueva configuración de superglú antes de armarse y le vi la cara, no dijo nada porque siempre ha sido tan sumamente educado que no se queja, y yo con los tiempos, sin embargo he aprendido que si no lo haces, el que venga detrás pagará por algo que no vale nada, ¡el mismo tercio de varas!, así que pienso que si todos hacemos lo mismo, mañana no nos darán liebre por gato o pan por queso.

No estaba el día para bollos, en especial por mi amigo, que desde hace ya un tiempo me tiene preocupado, pero creo que aún no se ha dado cuenta que cada día está mejorando tanto de manera profesional como personal y humano, esa es una batalla que hay que afrontar, en especial cuando los cambios en tu vida son importantes, así que pronto caerá la fruta por su peso, su autoestima se pondrá dónde por Ley le pertenece, y todo habrá quedado en agua de borrajas.

-¿Algún postre?

-¡No!, un par de cortados y la dolorosa, por favor. –Chulín.

-¡Perdón que uno de ellos sea un italiano, pero café, ¡ehhh! –El Duque.

-Da igual, si trae dos cortados me los tomo yo. –El pájaro.

Y nos traen lo prometido, el mío en su sitio y como en pocos lugares lo ponen, ¡válgame el cielo que sí! y el de mi vecino de mesa también, pero ahí no quedó la cosa…

-Por cierto, nos están felicitando por la ensaladilla, me lo ha dicho el cocinero.

¡Ay va la rehostia!, y nos que nos íbamos a marchar sin decir este pío es mío, al menos el mirlo, por supuesto, pero no podía ser, si algo me ofende es que me traten de tonto, así que…

-Mire si esa ensaladilla la hacemos cualquiera de nosotros tendría sabor, dígaselo de nuestra parte al señor que está en el interior de la cocina, porque el profesional debe estar de vacaciones y ya de paso, si este fuera mi negocio, retiraría esos platos de las recomendaciones y de las mesas pidiendo disculpas, porque la imagen de Aranjuez se puede ir al traste, que la de la taberna, ¡es lo de menos! Por cierto, ¿sabe usted lo que es la ironía y el sarcasmo?, mire a sus clientes y se dará cuenta de lo que le digo.

-Ahora sé a qué se dedican ustedes. –Nos soltó y se marchó tan pancho el caballero, posiblemente pensaría que éramos de la competencia, ¡manda narices!

Salimos de allí y se lo dije a Chulín, una afrenta de este calibre no podía quedarse sin las justas adecuadas, porque entiendo y él también, que es posible que el día no fuera el adecuado, ¡pero oiga!, ¡no insista!, que si le están avisando por algo será y eso que no le dije lo del hormigón armado con sabor a ajo y perejil, ¡que si no!

Hoy a las tantas y con un artículo que debería ser corto, se me ha ido la pluma por el mismo camino que el fua del pato que debía llevar el bolón de carne prensada y pasada, ¡por peteneras! En otra ocasión les contaré cómo funciona el nuevo GPS del coche de mi querido y entrañable amigo Chulín.

Voilé.

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8 pensamientos en “¡¡¡¡¡SORPRESA, SORPRESA!!!!! –EL GRAN TOMATÓN DE ARANJUEZ-”

  1. Haces magia con el lenguaje, consigues sacar una sonrisa con tus palabras, entretienes a nível de Oscar de Hollywood. Y todo a partir de cosas tan cotidianas y sencillas. Engrandeces la literatura y ante ello pleitesía caballero.

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  2. Bueno no te preocupes, cuando vengas a Torrox tu amiga te pondrá
    alguna comida rica en el plato, de tantas de las que se hacer, espero que no me hagas una critica, besooosss

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    1. Jajajaja, no se preocupe vuestra merced, que la crítica al final no es por que hayan tenido un mal día en la cocina, que eso, ¡nos pasa a todos!, sino por la descarada falta de humildad al decirnos con sorna, que estaban recibiendo felicitaciones. ¡MANDA NARICES!, de otro modo, nadie se habría enterado.

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