MARBELLA – Intentaré ser breve . Y fin

Noche en Orión, al amparo de su nebulosa soñando despierto en el momento. Hoy es el día de las glorias, hazañas de tiempos venideros que siembran el jardín de flores hermosas y tiernos aromas de esperanza.

Dulce y suave caricia, vuela el velo en la brisa del cálido verano, seda bordada en oro y plata que ciñe los sueños y anhelo.

Tierna y plácida es la mañana, el sol brilla, amanece descubierto, un rayo del cálido cielo, un susurro de amor al descubierto, ¡dime oh mi reino!, hasta dónde he de llegar para cubrir mi consuelo.

-Despierta, ¡coño despierta!, que es tarde. –Ruge el León.

-¿Pero, pero, pero qué pasa? –Mi pluma, ¡perdón!, la mia.

-Que hemos quedado temprano para preparar la presentación de Marbella y tú, tú volando por ahí con cara de haber fumado algo que nada tiene que ver con el tabaco.

-¡Nacho!, ahora que precisamente estaba, ¡estaba en el firmamento!, vas y me quitas el sueño, pero ¡hala!, que razón llevas tienes y te las doy, ¡he ahí las gracias!

Cafelito bien cargado, otro, un tanto más y voilé, despierto, como ha de ser. Amanece, ¡que va!, tiempo ha que el astro rey nos regaló sus mimos. Pilas cargadas, vístete despacio que hay prisa y todos juntos a bailar.

-¿Ya se ha despertado el durmiente? –David.

Curva a la izquierda, reduce a tercera, acelerón y que el carro dice que no, ¡que no, que no me aprietes!, que de subir a la vieja usanza, como los viejos para llegar igual que los jóvenes. Pilotando en firme y llano con los túneles a contramano y a volar. Diez veces seis minutos y a punto llegamos, sin esperar.

-Ya estamos, ahora a ver como es el recinto ferial. Aparco aquí y echamos una ojeada. –La capitana de la nave.

Una inmensa nave delante de nosotros, trabajadores dale que te doy, ¿dónde está la escalera?, ¡los alicates!, ¡cuidado que va!, ¡perdón que no llego al stand!, y una multitud de antigüedades situándose con vanidad donde mejor les viene, que para eso están las obras que de tiempo y mimos han vivido con unos y con otros las generaciones que en ellas tocamos.

Vueltas y revueltas por el enorme recinto y encontramos el sitio donde nuestro Duque, de la mano de un actor como la copa de un pino de alto, no por el tamaño sino por su altura, daría unos cuantos sablazos al ritmo de la lectura, interpretando como solo él sabe hacer, diferentes personajes con sus particularidades tonos de voces.img-20160826-wa0040

Montse, esa mujer con esos pares tan bien colocados, no se vayan ustedes hacia arriba, que aunque lo  fuere, me refiero al valor que le echa a la vida, estaba en el mostrador de la entrada.

-¡Buenos días!, soy Fernando Cotta, vengo a darte las gracias por la oportunidad que me estás brindando, este sitio es excepcional para dar a conocer el Duque del Altozano.

-Gracias a ti, que has movido la NUEVA FERIA DE ANTIGÜEDADES COLECCIONISMO Y “VINTAGE” por las redes como si fuera la tuya.

-¡Qué menos!, pero no he sido yo, son los colegas de profesión, esos que hacen lo mismo que yo, escribir para dar a conocer sus obras a quienes les debo tal honor, un detalle que jamás olvidaré.

No les cuento el resto porque va para largo. Cada uno nos pusimos a la faena, como un equipo acostumbrado a trabajar desde toda la vida, perfectamente sincronizado hasta dejar todo perfecto.

En la entrada principal de la feria, un cartel anunciando la presentación de El Duque del Altozano, las sillas, un montón de ellas a la derecha. Cualquier persona que pasara a ver las reliquias expuestas en el pabellón tenía que pasar por enfrente de nuestras armas e instrumentos publicitarios. CVC EDICIONES y Montse, nos habían dado el lugar soñado img-20160826-wa0036para mostrar al mundo la novela.

Hora de comer, llega Internet con piernas, un amigo que Altamira nos trajo desde Granada y que obedece al nombre de Puntonet, ¡perdón, Don Carlos!, que ese es vuestro apellido. Nos indica el mejor sitio de la zona para picar y disfrutar del ambiente marbellí, y allá vamos. ¡Qué lujazo!, una terracita maravillosa y unas raciones que le quitan el hipo a cualquiera. Nos traen la cuenta ya abonada, un detalle que a todos nos impresiono de nuestro David, entre otras cosas porque hasta el momento íbamos a escote, de manera que caballero, ¡gracias por el detallazo!, ese, porque si tuviera que agradeceros todos y cada uno de ellos necesitaría toda la vida.

El café en otro lado, otro lar que nuestro nuevo aliado conocía y del que fe doy, que acertó por derecho. Una gallega, argentina con un humor excelente nos atendió como si fuéramos clientes de siempre. Café unas bromas y que de tierras allende los mares, , si tan siquiera de los celtas, sino de Cádiz, de manera que me la coló como mandan sus cánones, a risas, con desparpajo y con la expresión de la viveza y agudeza de la gracia que siempre tuvieron los allí nacidos y bien pertrechados.

-¡Se nos hace tarde! –Comenté.

Y cogí el camino adecuado, marcando el paso cual legionario en pleno desfile con un sargento estudiando su comportamiento, pero sin llevar la marcha forzada, que íbamos todos tranquilos y disfrutando de los placeres de la vida sin más tiento, que las conversaciones que amparan las sobremesas alargadas.

Ya estábamos en la feria, Montse en su sitio, un rincón de 300 metros a nuestra disposición preparado, se abren las puertas y a esperar, que son tres horas.

Vamos a ver que tal, creo que sí, demasiadas sillas, hoy es viernes, fíjate en la hora, ¿habrán comido tarde? ¡Payo me deja pasá!, ya verás cómo se pone a tope, mira que hay sillas, hay que ser positivos, ¡ya verás! En fin, los tiempos del compás de espera siempre son tensos.img-20160828-wa0002

-Tenemos visita, han venido a verte desde Jaén. –Altamira.

-¡Vaya que ilusión!, no me esperaba un detalle tan encantador. –Respondí y allí me las encontré, dos hermosas damiselas que habían tenido el detallazo de hacerse unos cuántos kilómetros para conocer a Duque del Altozano.

Ainara llevaba la voz cantante entre el par de a dos, su compañera apenas hablaba.

-Buenas tardes, es un placer, un gran honor tenerte aquí.

-Hola soy Ainara, tenía muchas ganas de conocerte, tengo un blog literario llamado www.palabrasquenodebieronserleidas.blogspot.com.es estoy leyendo El Duque del Altozano.

¡Qué les puedo decir!, desde las grandes tierras de la Muy Noble y Leal Ciudad a crucificar al pájaro y su pluma, que el nombrecito del blog se las trae.

-Dentro de dos o tres días de cortesía empezamos la presentación, ¡sí!, que ya estamos a punto.

Una sonrisa y media hora que nos quedaba para encender los focos y darle candela a la segunda intervención del Duque en tierras de Andalucía. Espero el momento oportuno y del brazo me llevo Altamira.

-¿Te has dado cuenta del nombre del blog? ¡palabras que no debieron ser leídas!, ¡hostias!, que ha llegado la Inquisición, van a crucificar al mirlo.

-La cántabro y malagueña me relajó con un rato cháchara, y dale,  que ya era la hora.

Todos en sus puestos, listos para empezar, el sillón de CVC lo ocupa Susana, el resto como siempre, Nacho a su diestra, esta pluma a su siniestra y a la mía Dolors.

Enfrente el público esperando el momento anhelado, ni un ruido no se oía un alma en el tendido, cuando comenzó la función.

Todo iba de mil maravillas, habíamos aprendido de los errores de Nerja, y por fin, salió la fiel espada triunfadora.img-20160828-wa0010

-De un lado al otro, a viva dura y alta voz cuando era necesario o baja, tierna y dulce cuando se lo pedía el guión, sombrero en mano, espada al cinto y…

-¡ROMROMRMORBROM! –Un gitano con su carretilla que va en nuestra dirección.

David no se amilana, se coloca el sombrero como ha de ser, dejando ver uno solo uno de sus ojos, desenvaina la tizona,  alza la voz hasta los cincuenta mil vatios y da dos reveses que dicen lo que hay en el papel, el transportista de zanahorias a un palmo de la frente, que se da cuenta del desaire.

-¡Payo que no es pa tanto! –Desvía la trayectoria y se va.

En fin, de todo me había ocurrido en una presentación, pero, esto señores y señoras, pues no es frecuente, viene bien para recordar y luego reír hasta morir, que es tal y como estoy en estos momentos, pañuelo en mano y sin poder seguir.

Finiquitado el evento las pertinentes firmas, unos vinitos de La Posada de Eufrasio y a recoger, que no es poco.

Al día siguiente volvimos a estar presentes, pero ya sin presión, tan solo firmando ejemplares a todas personas que con su gracia y talento vinieron a por su novela.

Y aquí acaba la historia de un viaje, unas crónicas que al final he finiquitado por coraje, entre otras cosas porque son largas como el padre que las parió, y es que no encuentro otra forma de narrar esos pequeños detalles de los que todos formamos parte, sin tener que ir a por un almacén de tinteros.

Debo las gracias y son de alcance, a todas y cada una de esas personas que movieron estos días en la red, sois muchos y por cierto como se dice en mi pueblo ¡la hostia!, y por supuesto y eso cabe en cada una de las crónicas, a Altamira de CVC EDICIONES, Dolors López de La Princesa Ya Se Ve, Ignacio León, escritor y amigo, Susana que padeció y cómo sufrió en Nerja y como es de Ley, a ese gran actor que de forma altruista nos siguió en la aventura, D. David Fernández de la Parra @davidfdelaparra y a quien me lo envió, un amigo desde ya hace muchos años D. Jesús Arias Ruíz, profesor de teatro y actor, otro como la copa de un pino @jesusariasruiz

Al día siguiente y antes de salir de Torrox consulté los designios de los posibles avatares de la vida. Ahí les dejo la conclusión.

 

 

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