Rompo una lanza a favor de…

Soy republicano de ideas, ¡vive Dios que sí!, católico porque así me bautizaron, respetuoso con Dios, el de cada cual y por supuesto el mío. Tengo que añadir que además tuve la inmensa suerte de conocer a mis dos abuelos, uno del bando nacional, del que apenas aprendí salvo algo de inglés y el otro republicano, uno de esos como tantos otros que aprovechaba sus tiempos libres para jugarse el pellejo llevando comida a los maquis, por cierto, el que más me indujo a leer junto a mi amada madre y mi querido padre.

El primero sin humor, y el segundo, ¡hostias!, que tenía el suyo y el de los demás. De ambos me quedó una historia grabada a fuego en mi corazón, “la guerra no la ganó nadie, todos la perdimos”

Dos abuelos tan opuestos, unos hijos que se habían casado según sus caprichos y además para la época bien mayorcitos, pero ninguno se metió por medio en el matrimonio, qué decir en la manera de pensar de cada cual y fíjense en el momento.

Hoy por hoy y visto el processEra un crío, sobre los 6 años tendría, cuando en la calle Doctor Federico Rubio y Galí del Madrid castizo de toda la vida, la vivienda de mi abuelo Carlos, ¡el republicano!, en un Nodo de aquellos tiempos salto con un:

-Franco es un….,  lo único bueno que hizo fue salvarme la vida en África. –Y luego con…

-¡Nanito!, no digas nada que me fusilan.

Aún tengo en el tímpano aquellas palabras selladas en el cerebro, ¡vaya que sí!, solo les puedo decir que ese secreto me acompañó hasta ya siendo muy mayor y en plena democracia.

Se preguntarán a qué viene ésta declaración, es muy simple y sencillo. De mi padre Trata a los demásaprendí muchísimas cosas, pero una de ellas me marcó la vida, me enseñó a calcular, a hacer juegos permanentes con las matemáticas en tiempos libres, espacio pendiente, gasolina y tiempo para llegar, ese era nuestro juego como críos mientras viajábamos en el coche. Ni qué decir que hice lo mismo con mis hijos, hoy mi Irene a los 18 maneja la lógica y razón como su padre, me falta la aplicación en el pequeño, pero…, todo se anda y llegará.

Las balanzas utilizan un contrapeso para calcular el peso, nuestra vida es lo mismo. El equilibrio está en el centro, no en los laterales, si te pasas de un lado, se rompe el falo que sujeta los dos platos.

No me tilden de machista, que el falo…, señoras y señores, ¡es el mío!, un producto que ha surgido de medir el corazón y buscar los resultados en función de la humanidad, para los que son, ¡por supuesto!, el resto queda en el apartado de irracionales y mis partes vitales para dar a quien merece por donde menos le apetece y gusta, a la política en general y todos los partidos me refiero.

Hoy por hoy, visto el process, éste y los que vienen y vendrán, he vuelto a darme cuenta que seguimos anclados en la época de la revolución francesa, sin pensar que la era ha cambiado y que cada una de ellas tienen unas connotaciones y por tanto soluciones dignas de aplicación.

Con Cataluña, el circo de la familia Puigdemont y compañía,  pude comprobar hasta qué La vehemenciapunto el rey es una figura importante en este país, tanto que cuando estábamos volviendo a vivir la piel del lobo del 36, intervino y la nación se amansó, salvo como es de noLey, los anarquistas, separatistas y la ambigüedad de quien lo que importa es uno mismo, en castellano del de toda la vida, los insólitos apellidos y todos juntos de; Iglesias, Monedero, Errejón, Robba y cómo no, el Rufián, los 5 magníficos de la hipocresía y de avinagrar la malvasía.

Todos los países republicanos tienen un presidente, éste es afín a un partido político, por lo tanto si alguien de su índole y creencias mete la pata en algunas de sus gestiones, debe apaciguar las aguas, pero…, no puede quitarse los pantalones, o mejor dicho, bajárselos, que aún hoy  la dignidad se mide entre otras cosas por esas varas.

¿Se imaginan al presidente de la república española quedándose sentado al paso de la bandera de otro país porque no está de acuerdo con su filosofía? ¡Menudo cirio tendríamos encima!, tal como hizo en sus tiempos Zapatero.

Cuando se falta a un emblema, no se hace a un trozo de trapo, sino a todo un pueblo, de manera que seamos un poco responsables. A mí jamás se me ocurriría quemar o escupir la enseña de otros, entre otras cosas porque aprendí a espetar las ideas de todos y eso no quiere decir que las comparta. El respeto es base de nuestra convivencia, “trata a los demás como te gustaría que lo hicieran contigo”, de lo contrario te encontrarás con una Ley física que jamás falla y siempre es proporcional, el principio de acción y reacción.

Hay republicanos federalistas unionistas, separatistas, incluso y para rellenar el colmo, ¡feministas!, y esto señoras y señores, empieza a asemejarse mucho a lo que tantas veces hemos sufrido, ¡al vértice de los catetos de la Bernarda!, qué bueno era Pitágoras, solo hay que averiguar, hasta qué punto puede abrirse la hipotenusa.

Hoy mantenemos a unos cuantos presidentes del país. Cataluña por ejemplo a todos los de su Generalitat, los que siguen vivos, todos ellos y a sus dioses den las gracias. ¿Se imaginan además que lo tuviéramos que hacer con los presidentes de la república y a los primeros ministros? ¡Rediez, que se me van los números!, esto sí que es caro de narices, ¿quién lo pagaría?, ¡oigan!, que no son sueldecillos de ná, hay que añadir seguridad, coches oficiales, sus despachos, caprichos y a saber cuántas que no conocemos.

Veamos unas bases sólidas y carentes de romanticismo, eso sí, medidas con la precisión del cirio que hay en medio de la balanza.

  1. ¿Qué une a España y por qué?
    1. Derechos hereditarios o dinásticos.
    2. Si no los hay, ¿qué queda? Piensen en ello, he ahí la paradoja de la cuadratura del círculo.
  2. ¿Cómo construir una república en España?
    1. ¡Claro que es posible!, tan solo deberían capitular todos los títulos nobiliarios, nobles y políticos en pro de una nación unida e inseparable con un contrato inviolable en la Constitución. ¿Se dan cuenta de la complejidad del asunto?
      1. Sin derechos de unificación, ¿qué habría?
        1. Pues lo de siempre, la Bernarda calculando su hipotenusa.
      2. Costes de la Monarquía.
        1. No los tengo, pero igual me pongo un día con ello, pero a buen seguro muy inferiores a los de una república, lean y estudien ustedes solitos, sin nadie al lado y luego, si les place, ¡me lo cuentan!
      3. Costes supuestos de la presidencia de la república y sus presidentes.
        1. Mantenimiento de todos los presidentes republicanos vivos más sus primeros ministros… ¡La Bernarda va a sudar la gota gorda!
      4. Costes de daños por meteduras de pata con presidentes republicanos
        1. Aquí podríamos tener un problema muy serio. ¿Se imaginan a Iglesias y su séquito en el poder con unas circunstancias similares a las de hoy?
        2. El Rey como relaciones públicas
          1. Su figura es la que nos permite salir bien de todos los entuertos en los que nos meten los necios. ¿Por qué?
            1. Mantiene relaciones con los todos los altos cargos de este mundo desde que es un niño. Sus amistades son precisamente lo que nos salva, mientras que los presidentes de las repúblicas no han sido preparados de esta manera.

La vehemencia tiene dueño, cada uno de los que no son capaces de analizar los hechos como fueron, o quizá también la falta de conocimiento.

Ayer estuve charlando con chavales de entre 17 y 22 años, ninguno sabía para qué servía el rey, a todos les daba igual tenerlo o no, quizá habría que añadir en las aulas con la licencia y sin ella del profesorado, que expliquen las cosas como son y dejen de hacer cábalas con la viabilidad del desastre de los que solo miden el corazón sin tener en cuenta la razón, por ello hoy, siendo de espíritu republicano por lo que representó en su momento, allá por Francia, rompo no una, sino unas cuantas lanzas en favor del Rey Felipe VI, del que venga más adelante, ¡ya veremos!

16 comentarios en “Rompo una lanza a favor de…”

  1. Brillante, sin lugar a dudas y como dice la canción de Phil Collins: both side of story lo que viene siendo, las dos partes de la historia. Ni todos tan buenos, ni todos tan malos.
    A veces las circunstancias nos obligan a ser de una manera u otra. Gracias Fernando.

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    1. Vaya, ¿son las damas ahora las que ceden su espalda?, pardiez que permitirlo no puedo. El agua es clara cuando se ve a través de un pequeño recipiente, oscura cuando es enorme y profundo. Es el fin de este artículo, monstrar la balanza y que cada cual conociendo los hechos, tome una decisión, pero al menos que no le falta la información. Gracias Laura, siempre es un placer teneros por estos lares. Un fuerte abrazo.

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    1. Muchas gracias caballero, hay quien se ofende con el carajo que sujeta los platos de la balanza, pero…, c´est la vie, nunca llueve a gusto de todos ni en el momento apropiado ni en la cantidad deseada. Gracias por pasarte por estos lares y dejar este magno comentario. Un fuerte abrazo, caballero.

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  2. Un artículo excelente que narra la verdad, una gran realidad y unos hechos vividos para no olvidar.
    Gracias, Fernando por escribir y transmitir tus vivencias, por manifestar tus pensamientos y recordar que bondad existe.
    Un enorme abrazo!!!

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