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«HABRÁ CRÓNICAS»

Muy buenos días, tardes o noches, según se tercie la oportunidad. En estos días colgaré la experiencia de las presentaciones de Nerja y Marbella, adelanto que fueron magníficas. Un millón de gracias a todas esas personas que han prestado su apoyo de forma incondicional para dar a conocer los dos eventos, estoy en deuda con tod@s

«LA POSADA»

Un viernes cualquiera de 1.983, un bólido recorre la N-II de doble sentido en dirección Madrid. SEAT 850 Sport Espacial Coupé de Lujo, bifaro con carburador de doble cuerpo, salpicadero de madera, asientos de cuero, elevalunas de tracción animal, potencia 5 yeguas y burros pá hartarse. Temperatura exterior evaluada según el vuelo del grajo, ese día hacía un frío del carajo. Consumo medio cada 100 Kilómetros, ¡a saber! SEAT 850 Sport Cuopé

-¡Joder!, No sé cómo soy capaz de volver a subir contigo para ir al Foro, llevas el coche a todo gas, no quepo, el petate me tiene hasta las narices, y no te digo los SV de atrás, van a tener que ir con collarín toda la vida, llevan todo el viaje con la cabeza agachada y presionada contra el techo, los petates en las piernas con  las caras de lado apoyadas sobre ellos, escuchar no nos escuchan no, un oído contra el equipaje y el otro contra el techo. ¿Pero cómo te da por traer soldados altos en este coche?, ¡si no caben!

Mi compañero Fernando, arquitecto de profesión y alférez por la gracia de sus talentos era un chaval estupendo, pero un tanto negativo, cada viaje era la misma historia, subir al Jabato y ponerse a temblar, y la verdad no lo entendía bien, al fin y al cabo un viaje que todo el mundo hacía en algo más de 4 horas, nosotros nos lo cepillábamos en poco más de tres, eso sí, los de atrás iban muy bien apretados, mientras que piloto y copiloto tan estirados como en un fórmula 1.

-Tocayo, siempre te pasa lo mismo, ellos están contentos porque se ahorran un dineral del autobús y en lo que cantan unos gallos y asaltan a sus gallinas, estamos en los Madriles, además de pasar por Lerma, ¡mira ahí está!

Parada de obligación, había un bar de los de toda la vida dónde el bocata de chorizo estaba mejor que todas las bellezas del mundo y encima el vino en porrón. Tuerzo a la izquierda, pasamos por debajo del arco que da la entrada principal al casco antiguo del pueblo y nos tenemos al lado de nuestra taberna de natural cumplimiento.

-Vamos chicos, que toca descanso y bocatón. ¡Cómo me gusta este sitio!, a ver cuánto nos cobra en esta ocasión, nunca es la misma cantidad y la verdad, me llama la atención, creo que debe hacerlo a ojo de buen cubero, así que poned cara de hambre y poca pasta, ¡jajaja!

Mis compañeros del Servicio de Vigilancia militar se iban desencajando poco a poco del interior de nuestro transporte espacial, para ello necesitaban nuestra ayuda, puesto que Jabato solo tenía dos puertas, así que cada uno por un lado extraíamos el petate y luego arrastrándose hacia abajo salían del coche.Ahí estaba LAGUNERO

-¡Hostias!, menos mal, me duele el cuello lo que no está escrito, eso de ir tan apretado me tiene jodido y además no me entero de vuestra conversación, con una oreja aplastada contra el bolso y la otra contra el techo, ¡ya me dirás!

¡Qué tiempos aquellos!, la verdad es que como todos en la mayor parte de mi vida siempre fueron una aventura, un juego para exprimir hasta el límite. Por aquellos entonces 20 años tenían la culpa.

Capítulo II

1.986, acababa de recorrerme prácticamente la totalidad de España, sin contar Islas vendiendo libros por todos los pueblos, me cansé de ello, ya era hora de buscar algo más estable, que aunque el dinero no me faltaba, no era lo que había planeado para mi futuro.

-¡Ring, ring, ring! -Sonó el teléfono de ruedilla, ese que metías un dedo sobre el orificio del número elegido y girabas hasta el tope para volver a repetir la escena y cubrías los saltos pertinentes de un número de por lo general, nueve cifras.

-¿Sí?, ¿quién es?

-Hola Fernandito, soy tu tío Ángel, te he encontrado un trabajo en un gaseoducto, creo que te gustará, ven a verme a Lerma y tráete ropa de trabajo.

Por aquellos entonces salía con la mujer que me costaría en el futuro nada más y nada menos que cuatro separaciones, es inevitable que salga en la trama de esta historia, porque entre otras cosas, crónicas reales son.

-Elvira me ha salido un trabajo con mi tío Ángel, seguro que voy con un enchufe trifásico. Me voy esta noche.

Más contento que las maracas del Machín de mis padres y abuelos, subí al trasto que tenía por aquellos tiempos. Jabato no pudo aguantar la marcha que le daba y en una de esas que iba batiendo mi record universal dirección Vitoria, Araca, para ser más exactos, me dijo que estaba hasta las narices de mí en una curva y sin avisar, en el momento que reducía de velocidad para acelerar y salir como Fitipaldi, soltó lastre por sus traseras partes, dejando la caja de cambios a freír puñetas y sin un duro para poder arreglarlo. 25.000 pesetas me costó aquella maravilla que tanto disfruté.

Citröen GS Club color azul mariquita ilusión desgastado y con las esferas de la amortiguación echas un desastre, tanto que cuando las chavalas se subían en el coche se tenían que ir sujetando el pecho para que no saltaran sus hermosas drogas y no es broma, todo un espectáculo para el espejo retrovisor, y no me llamen machista, porque no lo soy, tan solo narro la historia tal y como fue, quizá con algunos detalles que podrían evitarse, pero no quiero censurarme, entre otras cosas porque es una anécdota de la que aún me río, no por ver sus pechos saltando, no, sino por las barbaridades que de chaval se pueden llegar a hacer. Hoy no les contaré la aventura para devolver ese coche porque no es el momento, pero les garantizo que cuando lo haga habré de comprobar primero que la Guardia Civil no se cabree conmigo, que razones haylas, ¡se lo digo yo! Vestía chanclas de esparto blancas, Levis 501 y camisa blanca inmaculada.

Me dirigí al punto en el que según las señas de mi querido tío había una pensión que estaba bien de precio, te daban bien de comer y permitían ir cerrando la cuenta a primeros de mes, La Posada de Eufrasio, justo detrás del palacio del Duque de Lerma o lo que hoy es el parador nacional.

-Buenas noches, ¿tienen habitaciones?

Me gustó el sitio, se entraba por el bar. Éste hacía las veces de taberna y pub, muy al estilo de los pueblos que se van adaptando al tiempo. Me atendió una chica llamada Encarna, con el tiempo y unas cuantas estacas una gran amiga, pero de eso ya hablaremos en otra ocasión.

-Pues ya no queda ninguna, la única que estaba libre la han reservado. -Contestó.

-A ver si por casualidad es para Fernando Cotta. -Ángel no me había dicho que estuviera encargada pero nunca se sabe, quizá hubiera suerte.

-¡Vaya!, tú debes ser su sobrino, ya me había hablado de ti. –Y así es como encontré estancia en el que fue feudo del Duque de Lerma, un pájaro el caballero de los que algún día juzgaré con los debidos honores y faltas de respeto.

Continuará en lo que el gallo se fume unos cartones de tabaco.

LA POSADE DE… Capítulo III

LA POSADA DE EU… ¡Sin frenos!

LA POSADA DE EUFRA… Fantasmas.

LA POSADA DE EUFRASIO. ¡Va por vosotras!

 

 

CAPÍTULO III -CRÓNICAS DEL PRIMER FORO DE ESCRITORES Y PROFESIONALES AFINES

CAPÍTULO III – COMIENZA EL FORO

Doce la mañana, era la hora acordada para recoger a la bienvenida de allende tierras catalanas y acompañar a tan encantadora visitante a conocer la Feria del Libro de Madrid, la más importante de habla hispana aquí y en el resto de los lares.

Calor como regalo de San Lorenzo, que debiendo haber ganado alguna apuesta con nuestro hermosa satélite nocturna, demostró que cuando le da por enviarnos los rayos directos del astro rey por definición, lo hace con peso, y ¡vaya que si pesaban!, ¡qué calor hizo ese día!

En Atocha estaba doña Loli, esperando y muy guapa, ¡por cierto! Hizo los honores ascendiendo al interior del Capitán Trueno y al Retiro, ¡que son dos horas las que tenemos!

Aparcado el transportador a dos palmos y algo más de la principal puerta, si no se lo creen, pregunten a Ignacio León, de como las gasto con eso de dejar el vehículo lo más próximo posible al punto de cualquier cita. Coloqué la impertinencia que sale de esas máquinas expendedoras por obra y gracias de los ayuntamientos, y a pasear por el interior del famoso e internacional parque que da cobijo a tantísimo libros y escritores desde mayo a junio.

-Hazme una foto. –Solicitó Dolors

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De inmediato cámara en mano y adoptando las posturas de los fotógrafos profesionales, cogí el micro zapatófono y ¡clic!, un disparo y otro más, por si acaso se iban por donde les viene al pairo, que nunca se sabe, los chinos que hay dentro de esos aparatos cuando no están de humor te la juegan, y cuando es el día de las risas, te puedes encontrar una broma como una catedral, de manera que ante todo, asegurar que la doncella saliera con el fondo de la cultura universal por excelencia.

Recorrido el largo espacio y parando solo lo justo y necesario en los quiscos de la creatividad por antonomasia, llega la hora más temida, ¡sí!, la del terror de las viandas que necesita el cuerpo para seguir dando botes cual balón por el campo, ¡para ella!, ¡válgame el cielo que así es!, pero como prometió comer, di la oportunidad y allá fuimos, a un sitio que no nombro en esta ocasión, ¡porque no se lo merece!, a ponernos las botas la energía de la vida.

-Ahí, que suele estar lleno de competencia. ¿Te place? –Comenté y pregunté, ¡qué nunca se sabe!

-¿Sí?, me encanta el sitio.

De manera que sentados en una mesa pegada a la puerta, nos trajeron lo primero, ¡la bebida por supuesto!, y luego como no, la película “Pánico al Tenedor”, original de Dolors López, ¡se lo digo yo!

Servidos los platos en la mesa, fijé mis ojos en los suyos indicando que tenía una promesa que cumplir, ¡por supuesto!, ingerir esos manjares de la vida que nos dan la alegría y las penas, cuando salen como el segundo toro al ruedo y no hay quien lo aguante, ¡rediez!, un filete duro como un tormento.

El caso es que dos ensaladas de cogollos de Tudela, ¡no me lo creo!, con bonito del norte, es posible y de segundo para ella, paella, pues eso, paella y la famosa canción, para ti y para ella, ¿recuerdan?, bacalao de la vieja escuela.

Y de pronto, ¡señoras, señores!, nada tiene que ver con las flores, comenzó la función y paladeó el equivalente de la mitad de uno de los cogollos con su hermoso pescado en conserva. Me dejó de piedra, había comido algo, ¡eso es!, ¡olé y olé!

Faltaba la ella, la pa y se la pusieron delante y con dos, como si fueran ¡6 MIURAS 6!, toreó la plaza y la mitad disfrutó. Viendo que había cumplido con su promesa, me quedé satisfecho, había conseguido un imposible, que esa dulzura de mujer comiera algo.

Abonó la dolorosa y nos fuimos a la zona, esa donde dentro de un par de horas y medio jamón más, comenzaría EL PRIMER FORO INTERNACIONAL DE ESCRITORES Y PROFESIONALES AFINES. Por el camino llamé por el comunicador a uno de los ponentes, a Don Juan Antonio Tirado, periodista de reconocido prestigio universal en castellano y escritor, ¡faltaría más! Estuvimos hablando de los problemillas que por el camino nos encontramos cuando publicamos un libro, igual da que sea un ensayo, novela o poemario, para dar a conocer la obra, y ya en aquel momento me puso en antecedentes, ¡sabía lo que decía!

Agotado por la tensión de las semanas previas al acontecimiento, le rogué a mi compañera que me permitiera una siesta de veinte minutos en el coche a la sombra y con el aire acondicionado, que Lorenzo se había tomado las cosas muy en serio ese día y el calor estaba haciendo mella en el alquitrán de las calles.

Cedió a la imperiosa necesidad y a los treinta,  ya estaba dispuesto a comerme el mundo, éste y el que viniera, que ancha es Castilla cansado, pero despierto, ¡estrecha!

Un café en uno de los bares que allí había y como nuevo, preparado para lo que surgiera, sin más temor que la respuesta en el escenario y la ausencia de los ilustres invitados por necesidades de remojarse en alguna piscina.

A las 17:30 horas había quedado con Don José Monedero, propietario del establecimiento y como no, patrocinador sin ánimo de lucro del evento, un lugar especializado para estos acontecimientos y otros tantos, que sugiero conozcan, porque el local es de antología de la zarzuela y del cante flamenco, ¡palabra de honor!, vaya sitio, mejor preparado no puede estar.

Un minuto o dos después del tiempo estipulado por ambas partes se presentó. Abrió la cancela y bajamos las escaleras para entrar en el que dentro de un rato, sería una cumbre internacional para la reflexión y búsqueda de innovación con vistas a dar a conocer la literatura a un espectro más amplio del mercado.

La experiencia es la madre de la ciencia, y José Monedero lo demostró In situ, colocando los asientos de cine de tal manera, que el público estuviera cómodo y la misma vez cercano a los ponentes, un detalle vital para asegurar el éxito de un foro abierto, y lo fue. ¡Chapó MONEDERO.TV!

No pudieron estar Antonio Lara ni su hija Amanda en este acto, problemas de salud muy serios de componentes de su familia se lo impidieron, pero WINDOOX.COM se portó como solo lo hacen quienes saben que el cuello está en juego, un club privado de emprendedores, empresas y personas afines, ayudando a dar a conocer un evento literario de forma completamente altruista, ¡olé, olé y olé!

El miedo es libre, ¡lo reconozco!, en especial por el tiempo que había tenido para preparar tan singular acto, ¡once días! desde que Monedero cedió tan cortés y amablemente sus instalaciones, casi al final de la internacional Feria del Libro y además un aforo máximo de 70 personas sentadas, lo que impidió que hiciera una campaña mejor diseñada para impedir sobresaltos y malos entendidos de quienes se pudieran quedar fuera, y 37,5ºC, 99,5ºFahrenheit y 278,15ºKelvin, ¡qué calor!, ¿vendrán los invitados? Con el alma pidiendo paso para salir del cuerpo, iba pasaba el tiempo.

-¡Hostias!, que el sitio está en la travesía, no en Guzmán el Bueno, 55 a ver si no se van a dar cuenta, me voy a la calle. –Les dije a Dolors y José.

En el cruce, cual vigilante con la mano en forma de quien está buscando en el horizonte algo y cubriéndose del sol, pude ver a la primera hornada salida del fuego, Mar Olayo, sus amigas, Fernando Carrasco, Angelito y otros tantos. Cogí aire y comencé a respirar aliviado.

Poco a poco empezó a llegar el resto, un tanto antes de las 19:00 horas, responsables ante tal acontecimiento y puntuales como la madre que los parió, ¡así, así!, ¡así sí!, y me hice la hola yo solito, sin que nadie viera la transición desde el terror a la euforia.

Aún no había llegado, ¡no!, ¡Pánico en el Transiberiano!, ¿recuerdan esa película?, estaba solo en el cine con 12 añetes viendo esa película en el cine, ¡solo!, me escapé sin decir nada a mis padres, y de la misma forma que entré, al cuarto y mitad de la función averigüé, qué es eso de salir por patas, ¡se lo digo yo!, pues así estaba. Otra vez al cruce de Guzmán el Bueno, ¡qué no se yo! con la travesía, inalámbrico al pabellón auditivo y…

-Hola Juan Antonio, ¿vienes?

-Sí, estoy aparcando, me he encontrado un atasco. –Respondió el afamado periodista y escritor.

Y a los cinco minutos, ¡llegó! Mi corazón se situó en su sitio, bajó el ritmo de revoluciones y pa dentro, que va siendo hora.

Indicando estaba los asientos de parte de los protagonistas, ¡qué fueron todos! cuando comenzó a aumentar el flujo de invitados.

-¡Válgame el cielo!, te prometo que me voy a portar muy bien. –Pensé mirando al universo del techo que me separaba del celeste, dando las gracias con devoción, ¡palabra de honor!

Cuarenta y siete, ¡sí!, las personas que acudieron al evento esperando ver la realidad del panorama literario actual, y encontrar una solución que nos permitiera encontrar el filón de la innovación para dar a conocer las obras en las redes y en la calle.

Que aún recuerde, porque muchos de ellos no los conocía, Rafa Gálvez y su amantísima, Agelito, Julio Valencia, Ignacio León, José Antonio González y señora, Jesús Arias; Manuel Montero…

DSCF0090Sentados todos, llamé a Don José, el dueño de la SALA MONEDERO y patrocinador para darle las gracias por tan enorme detalle, pasándole el micrófono sin avisar, ¡cómo me gusta!, todo a golpe de improvisación, que así la monotonía se queda en un rincón. El caballero salió por la puerta grande ofreciendo su espacio para otra ocasión, y me devolvió el sistema da captación de sonidos.

Presenté a los elegidos en el escenario siguiendo el orden de las sillas. Juan Antonio Tirado, Dolors López, Mar Olayo, Ismael Álvarez de Toledo y Gonzalo Moreno, todos con DON, pueden estar seguro de ello. Acabada la exposición al natural de los allí presentes, le tocó el turno al primero de ellos.DSCF0111

-¡Juan Antonio! Creo que no es necesario indicarte que es un auténtico honor tenerte entre los ponentes. Dinos, ¿cómo ves el mercado de literario?, tú no estás en Amazon, sino en iTunes de Apple.

Y comenzó una brillante explicación que a todos nos dejó con la boca abierta, su novela histórica GETTYSBURG 1863 era el fiel reflejo de los libros electrónicos del futuro, ¡pero que él ya ha puesto aquí!, una obra que narra los acontecimientos de la guerra de secesión en EE.UU., pero con unos detalles asombrosos, ¡sí!, ni más ni menos que un libro donde incluso se ven fragmentos en movimiento, ¡perdón!, películas que permiten al lector, introducirse con un realismo sorprendente en la lectura y crónicas de los hechos acaecidos en Gettysburg, ¡mamma mía!, ¡y yo con estos pelos!

Ni qué decirles que la atención de esos minutos en los que nos expuso la máquina del futuro, nadie perdió hilo de su brillante elocución, y es que se nota quién se dedica a comunicar como profesión.

Finalizada la primera fase, incidió en la necesidad de utilizar todos los medios de promoción al alcance para difundir las obras, emisoras de radio, prensa, TV, presentaciones, grandes o pequeñas, todo cuanto se pudiera hacer, y ¡qué gran razón!, la comunicación bien explotada es la mejor herramienta que tenemos para dar a conocer aquello que deseamos, y lo digo con la autoridad que me da la experiencia.

Le tocaba el turno a Dolors López, una reseñadora literaria que está dando mucho que hablar en las redes sociales, en especial por la calidad de sus reseñas y la constante evolución de su blog Laprincesayaseve.DSCF0113

-¡Dolors!, últimamente hemos asistido a algunos debates sobre la necesidad del trabajo que hacéis esas personas, que sin ningún ánimo de lucro, leéis las obras y a vuestra manera, criticáis el trabajo de los escritores, pero sin ir a degüello con los creadores. ¿Cómo se viven esas noticas desde tus zapatos?

Un tanto nerviosa en el primer minuto, hasta que puso el starter del sistema en funcionamiento y arrancó como si lo hiciera todos los días. El público asusta, pero ella ni se inmutó.

De manera que comenzó a dar detalles de su trabajo, ¡excelente!, y eso lo confirmo yo. Nos habló de la dificultad que supone reseñar algo que no está bien escrito o tiene un cúmulo de errores y cómo antes de plasmar lo que ha leído en papel o en su iPad, se pone en contacto con el propietario de los textos para indicarle los problemas que ve, pero no para agredir, sino para ayudar. Un trabajo encomiable y envidiable de quienes como ella, respetan a quienes golpean el teclado o utilizan algo con tinta con una sola ilusión, ¡plasmar lo que les place para los demás!

La labor de los blogueros literarios es imprescindible para dar a conocer y filtrar aquello que vale, de lo que no, pero y esto me encanta, ¿por qué habrían de humillar a quienes lo intentan?, una hermosa cuestión.

-Todos los días ayudo a los escritores a darse a conocer en las redes sociales, unas veces más y otras menos, el tiempo del que dispongo, no me permite seguir abriendo el camino a otros tantos que hay por el camino y la verdad, algunas sorpresas me he llevado con la calidad literaria de quienes se ponen a ello, para lo malo y para lo bueno, pero… ¿quién soy yo para juzgarlos?, un estilo me puede gustar y otros no, y sin embargo el que no me encaje no quiere decir que no lo haga con otros. –Fantástica demostración de la calidad humana de esta valiente persona que en su afán por descubrir a los buenos de las letras, se lo lee todo para dar su punto de vista sin pedir nada a cambio. ¡Olé, olé y olé!

Además y por si fuera poco está su fantástica manera de narrar y por supuesto, sus versos, en su blog los tienen.

Le toca el turno Mar Olayo, activista de la literatura y de otra página donde los autores se dan a conocer, ¡sin ánimo de lucro también!, ¡faltaría más! DSCF0118

-Mar, ¡cuéntanos qué es CINCO PALABRAS!, ¡por favor!

Y se lanzó, ¡sí!, como un miura con dos pares lo hace cuando sale al tendido. Era consciente del tiempo que teníamos para el debate, tan solo dos horas y luego, unas cañas y a conocernos todos mejor, ¡en el mismo sitio!, ¡por supuesto!

-CINCO PALABRAS es una asociación benéfica en la que los escritores que se quieren dar a conocer, simplemente y a través de un juego semanal escriben un relato de menos de cien palabras, pero siguiendo el orden de las cinco palabras que han seleccionado los famosos, algunas veces escritores, otras políticos, artistas, actores, filósofos, en fin, una apuesta con la que llevo tres años y algo más con un solo fin de fondo, ayudar con las donaciones de los socios a quienes de verdad lo necesitan. Cada uno de los que ahí estamos financiamos con 5 € al mes a esas personas que lo han perdido todo o simplemente que no les llega, tanto en España como en Iberoamérica, soy azafata de largas distancias, así que aprovecho las ocasiones para entregar esas donaciones personalmente. ¡Sé que no es mucho!, pero es una manera más de promover la conciencia colectiva de todos.

¡Cómo lo han leído!, y dice qué es poco, ¡la humildad es un lujo de unos pocos!, y ella lo puso sobre el tapete. Ayuda a los autores a darse a conocer, busca socios que colaboren en sus tareas humanitarias, entrega las cantidades personalmente y además se atreve a decir, ¡que no es mucho!, ¡vaya, vaya, vaya tela!, qué lección nos dio ese día a todos los que allí estábamos.

Llegó el turno de Ismael Álvarez de Toledo, ¡buen apellido, ¡vive Dios!, escritor, también periodista y no sé cuántas cosas más, además de una novela que tuvo una repercusión importante, “Diario de una Terrorista” y no es para menos, entre otras cosas, porque entonces trabajaba en los servicios de información, ¡claro está!

-Ismael, ¿qué tal te fue con la promoción de esa novela?

DSCF0123Otro toro, pero esta vez un Victorino dispuesto a dar todo en el ruedo. Cabeza arriba, estirado y…

-Con esta obra no tuve problemas, ya de por sí la repercusión fue un tanto exagerada, quizá me quedé con las ganas de ver cuánto se está vendiendo, pero lo hice con una editorial que no me dice . Sé que en el País Vasco ha sido un éxito por las noticias que me llegan, pero nada más. –Se extendió su tiempo correspondiente comentándonos los avatares, aciertos y desaciertos de la publicación, dándonos un punto en cuestión relevante y muy importante, que luego apoyaría sin remisión el último de los participantes y el público en general también. La importancia de las ilustraciones, ¡qué gran razón!, ¡sí señor!, el caballero para dar a conocer su novela se paseaba por la Puerta del Sol, Preciados y demás con la portada hacia fuera, dejando ver claramente el dibujo de la ikurriña y la serpiente de ETA en medio, y claro, aquel que lo veía, se le quedaba la imagen plasmada en sus retinas a una sola ojeada, y eso en Madrid, ¡tela!, la ciudad que más atentados ha sufrido de este país. Hace falta un par y bien apretados, pero el caballero impone.

Faltaba el último tenor para que el pleno del foro se abriera y diera rienda suelta a los oyentes, pero esta vez como participantes, que esa era la idea desde un principio. Todo iba de perlas, habíamos conseguido casi el 70% de aforo en las peores circunstancias y nadie se perdía en el abismo del aburrimiento, ¡todo lo contrario!, ya no había miedos, estaba resultando un exitazo.

-Gonzalo, como artista que eres del mundo de la pintura, ¿cuál es el porcentaje de probabilidades de que un libro sea ojeado a primera vista?, ¿colaboráis con los autores que te contratan las ilustraciones?DSCF0137

¡Vaya corrida, señoras y señores!, cinco pesos pesados y una muleta sin ayuda picadores para agotar a los bravos, hasta el momento todo correcto, entrando al trapo con talento, la única manera de mostrar lo que querían expresar en beneficio de los demás. ¡Cómo debe ser!

-No conozco los datos exactos en términos de porcentaje para cuantificar el éxito de una obra, tampoco el número de personas que pueden llegar a coger un libro para echarle un vistazo gracias a la portada, pero puedes estar seguro que cuando el diseño da con el contexto del contenido y está bien realizado, es muy alto. En cuanto a si ayudamos, ¡por supuesto! y hablo en plural porque nos, somos un equipo que colaboramos en lo que haga falta, nos interesa que llegue trabajo, ¿qué mejor manera que dando a conocer a quienes han confiado en nosotros?

Es de Ley, ¡sí!, ¡pues claro!, no hay mejor manera para fidelizar a un cliente que defendiendo sus propios intereses, ¡voto a bríos que así es!, para muestra El Duque del Altozano, mi propia obra volando de par en par en sus grupos de Facebook y Twitter, de la mano de su compañero Alejandro Vallespín que a punto estaba de entrar en escena desde la audiencia.

-¡Por supuesto!, incluso hemos añadido al mirlo en Arte Militar y Naval. –Hagan juego señores y señoras, ¡hagan juego! He ahí la diferencia entre quienes consideran un cliente como parte de un roll en el que todos deben ir de la mano, y quienes se olvidan del trabajo una vez cobrado y realizado. ¡Olé, olé y olé!

Tengo que añadir además, que para muestra de que lo bien hecho, bien parece, como reza el famoso refrán, llevé el roll-up de la próxima presentación del hidalgo emplumado, ¡pero sin fecha!, ¡un éxito!, como lo leen, allí posó todo el que paseaba para hacerse una fotico, dos o las que se tercien con el Duque mirando de costado.

Quizá tanto Gonzalo como Alejandro no conocieran los datos de la repercusión, pero yo sí, a base de buscar y rebuscar encontré que incluso puede llegar al 90% las personas que viendo ilustraciones, seleccionan unos libros en lugar de otros, tan solo por el mensaje que les llega a primera vista, de manera que aplíquense el cuento, quienes no lo hayan hecho, ¡naturalmente!

Finalizada la intervención de los cinco héroes del PRIMER FORO INTERNACIONAL DE ESCRITORES Y PROFESIONALES AFINES, di el honor a quienes quisieran aportar algo con unas palabras previas de innovación, tal vez y con un poco de suerte cantara un ruiseñor.

Primero puse sobre le mesa cuatro puntos en los que esta pluma ha innovado en las sociales redes.

-Veréis, hoy estamos intentando buscar alternativas innovadoras que nos permitan captar más lectores, de la misma manera que diferenciarnos de los demás, a mí no me ha ido mal y lo hice en cuatro puntos. Actualicé las formas de escribir del siglo de oro hasta Zorrilla y compañía, el punto de partida. En lugar de una novela, hice una serie de diez capítulos cortos, segunda diferencia, utilicé personajes reales, con su consentimiento, ¡por supuesto!, para cada uno de esos fragmentos, tercera de las novedades y además, creé una manera de conseguir patrocinadores que me ayudaran a dar a conocer el invento, el último punto, ¡y funcionó!, puesto que no creo que haya muchos blogs de un escritore, en el que solo publique él, que sean capaces de recibir en un fin de semana mil visitas. Así que pongamos nuestras células grises a funcionar y que venga una lluvia de ideas.

Cierto es todo, y que también mucho tiempo me costó encontrar el primer reseñador, pues vender, lo que se dice vender, ¡ná de ná!, tuve la suerte de conocer a Thelma de Escritorio del Búho, Ciudad de Tinta, ¡voilé!, el primero que se dio cuenta que no era una novela a la usanza, sino al viejo estilo de los pasquines de Dumas y otros tantos, así lo definió, a Dolors López y posteriormente a Algunos Libros Buenos, ellos lanzaron al mirlo al vuelo.

Lanzada la idea, solo quedaba que empezara el primero, otro valiente a la arena.

¡Y lo hizo!, José Antonio González, alias, “Raziel y el Despertar” abrió el debate dando un toque mágico al evento, ¡pero sin ouija!, palabra de mirlo! Las cosas iban viento en popa, tan solo fue necesario moderar en una ocasión para evitar que el tema en cuestión se fuera por otros lares y el caballero de la tabla dio otro ejemplo de humildad y razón hablando de realidades en las redes sociales.

-¡Las fotos!, cuando nos ayudamos los unos a los otros en Twitter o Facebook, siempre corren las mismas imágenes. –Primer punto en el que dio de lleno en el blanco y prosiguió. –Sin embargo un texto corto que hable e indique de que va la novela ayuda a dar a conocer la obra. –Otro tanto para el hidalgo, pero con mayúsculas, bien que se lo merece.

Efectivamente, uno de los problemas que tenemos entre los competidores que nos apoyamos, ¡que lo somos!, pero que vamos de la mano colaborando por el propio beneficio pero como resultante del común, tenía tanto razón como la más grande de las catedrales. Una imagen, siempre la misma corriendo sin parar no vale para nada, únicamente para que el que la ve, acabe hasta las narices de lo mismo. Sin embargo, un pequeño mensaje ayuda lo que no está escrito, textos cortos que digan algo e inciten a adquirir el libro que tanto queremos vender, ¡sí señor!, otro ¡olé, olé y olé!, algo con lo que yo mismo llevo luchando desde que comencé a investigar las redes sociales y que sin embargo, se sigue haciendo con tanta frecuencia que asusta. Cuando es el consciente el que escucha, oyes un 15% de lo que se le dice, sin embargo cuando es el subconsciente el que siente, la cabeza se abre al 100%. Siempre es mejor preguntar que afirmar.

Por allí andaba nuestro enviado especial y reportero gráfico Don Jesús Arias Ruíz, un profesional como la copa de un pino en los menesteres y asuntos de la enseñanza del teatro infantil y juvenil, haciendo correr el carrete de su cámara recién llegada del Tokio de los nipones, ¡clic, clic, clic!, ¡toma ya!, ¡te pillé!, inmortalizando las jugadas en el terreno de juego.

Y en estas que entró la Atlántida de Paulino Zamarro, ¡tela!, casi nos coloca allí mismo todos los libros y las próximas ediciones de su descubrimiento y las Leyendas de Segovia, su último trabajo. Se aferró al micrófono como si fuera la última vez, o simplemente aquello fuera un juguete sexual, tanto que tuve que intervenir a moderar.

-¡Paulino, caballero!, que es un foro en el que estamos intentando buscar las maneras de innovar para hacer llegar la literatura donde hoy no es posible. –Soltó la zanahoria y seguimos con la cuestión.

Por el fondo este pedían la vez, una señorita o señora, ¡no lo sé!, que quería dar su opinión, me acerqué mientras en el estrado seguían dando opiniones muy interesantes y lo cogió, ¡pero que no, que no!, que no hablaba la doncella, se mantenía aferrada al aparato sin decir ni mu.

-¡Habla!, que tienes que ser tú quien pregunte o de su punto de vista. ¡Y que no, que no había manera!, y de pronto otra vez el descubridor del país desaparecido milenios ha, que no le hace falta el micrófono, ¡tela!

-¡Pero mujer!, que tienes que entrar en escena. –Viendo que era imposible volví a moderar y pasé el comunicador a su compañera y ésta sí que tomó la iniciativa, dándonos a entender que ella quería que leyeran sus obras pero sin promocionar y ahí entró a saco Juan Luis, ¡era de prever!

-Eso está muy bien, pero… ¿cómo quieres que te lean si no te das a conocer?, he ahí la cuestión.

Habíamos pasado unos minutos de las dos horas acordadas, desde la sala de máquinas electrónicas de aquel fantástico sitio me llegaban los avisos, no quería cortar el debate, pero un acuerdo está hecho para cumplirlo, de manera que pedí disculpas e invité a pasar a la otra sala, allí había una barra donde podríamos seguir con la charla acompañados de unas cervezas, refrescos o un pelotazo, a cada cual lo que más convenga.

Pasamos un buen rato, Juan Antonio explicándonos mejor cómo funcionaba un libro electrónico de verdad. Mar Olayo tan contenta que irradiaba felicidad por todos sus poros. Gonzalo y Alejandro hablando con María Alonso, historiadora de la guerra civil. Manuel Montero, un gran amigo y profesional también de la comunicación dándole al clic, clic, clic, Jesús que se tiene que ir, foticos frente al roll-up del Duque, ¡vaya pájaro que está hecho!, y poco a poco se va vaciando el excelente lugar, a eso de la 01:00 de la noche, hora de Paris, Ignacio León me acompaña para llevar a ¡la Princesasevió muy bien! a su hotel. Nos despedimos de aquel equipo maravilloso que nos dio la oportunidad y al Capitán Trueno, que aún quedaba ir a la histórica zona de los Austrias, despedirnos de Loli, Doña Dolores, ¡perdón!, que salía a las 6:30 horas, en pájaro deslizante hacia su Barcelona natal, acercar al León que escoraba a babor y estribor a los Alcorcojones y como no, llegar hasta los Ciempozuelos de Dios.

Llegamos a la zona prefijada como punto de desembarco de la guerrera, e Ignacio que tiene más marcha que todos los tercios de Mahou, así que buscamos una de esas calles en las que hay aparcamiento en el corazón de la capital, porque el Capitán tiene convenio con todas las plazas de éste país, y si no que se lo cuenten al Dragón, nos tomamos la penúltima, y llegó el momento. Abrazos, y besos por doquier y… ¡adiós Dolors!, ha sido fantástico tenerte por estos lares.

Cara nostálgica en el trío de copas y un ciao sin mirar hacia atrás.

PRIMER FORO INTERNACIONAL DE ESCRITORES Y PROFESIONALES AFINES

Capítulo I

 Tal día como como ayer, pero de hace al menos un par de años comencé a estudiar las “RS”, redes sociales para los que seguimos analizando el entuerto y aún después de algo más de 25 lunas y un pico de Santo Tomás, ¡esta vez sí!, tengo que reconocer que es una jauría, pero de plumas y no por ello, emplumados, ¡señorías!, sino de manos que presionan aparatos soltando tinta diluida para plasmar bellas palabras sobre un papel que no lo parece, pero sin embargo lo es.

¿Más autores que lectores?, ¡parece y así se aprecia!, que siendo tantos en darse a conocer es fácil, pero… ¡tela si quieres vender! Me lo hizo saber otro de los Dones, en esta ocasión Don Juan, pero Antonio, ¡ehhh!. He ahí la cuestión, innovar para diferenciarte o como siempre, ¡Amazon!

El caso es que dábale vueltas al tour de la opinión de las experiencias de los demás y todo muy bien, ¡sí!, y bonito también, ¿pero resultados?, una rima como patatero podría ser la perfecta definición. Así que viendo un horizonte que se alza tan cerca pero que no se ve, decidí hacer algo para culminar la investigación que tantos binoculares han desgastado para tomar la gran decisión.

Ferias de libros para editoriales, casetas a raudales, escritores como la copa de un pino, consagrados en vida y tantos con el mismo mal. Cinco en la fila de Javier Sierra, cuatro y dos niños que suman lo que hay para Eslava Galán, la gran Julia Navarro con cinco y mitad,  y va un cocinero con los 100 mil hijos de las perolas, a dar la vuelta de compradores buscando la firma del fogonero con una fila que casi bordeaba el Retiro. ¿Cultura?, por supuesto, que la gastronomía lo es, pero, ¿y de la otra?, ¡sí!, la del par de pelotas que rondan la historia tal y como fue con toques de ficción para entretener y dar a conocer las crónicas del pasado, presente y futuro a base de poemas, romances, suspense, intrigas, humor por nombrar algunos estilos de lo que realmente nos hace falta, ¡a la literatura me refiero!

Dolores de cabeza, migrañas en los dedos, tinta en las uñas de mis vientos y no vendo en Amazon, ¡perdón!, que tampoco, tan solo unos cuantos, pero pocos y comentarios cinco estrellas todos ¡oiga!, y Andayqueledén al Duque. Así es guste o no la realidad, de los que empiezan con grandes críticas, esperando ver como sube la novela en la global imaginación de una editorial y distribuidora universal, ¡pero no, que no!, algo falla.

Viendo el resultado de dos años con cuarto y mitad de búsqueda del GRAN SECRETO en Twitter y Facebook, me doy cuenta que las cosas funcionan a base de muuuuchas horas cada día, tanto que no te da tiempo ni a escribir, de manera que contemplando la escena, prefiero dedicarme a INNOVAR, ¿ser o no ser?, he ahí la cuestión, ¿estar y no vender?, he ahí la otra.

Solo hay una forma por la que un escritor o escritora, y espero que disculpen las señoras, voy a escribir en nuestras plurales formas para definir sin que el sexo sea un distintivo, entre otras cosas porque así ha sido siempre para mí.

Dos personas conocí hace unos meses con las que sintonicé, no voy a dar sus nombres, ¡falta no hace!, pero puedo decirles que cuando tomas una decisión que puede enviar tu credibilidad al garete, al menos tienes que sentirte bien acompañado, y nada tiene que ver con sexos, sino con personas. El caso es que vi la oportunidad, una reseñadora y una periodista, ambas con talento para dar, tomar y regalar, y sobre todo con ganas, ¡sí!, esas que da el hambre cuando no se tiene y se quiere. Una camarada fantástica, el resto estará por venir.

Hacía falta algo que estimulara nuestras realidades, las de todos, y se hizo, crear el PRIMER FORO INTERNACIONAL DE ESCRITORES Y PROFESIONALES AFINES, un plan perfecto, por lo que tiré hacia delante, como el mulo que elige un camino sabiendo por donde va, pero que en realidad era un humano colocándose las manos a uno y otro lado, para simular no escuchar y evitar dar un traspié por el sendero de la real incertidumbre.

Tres semanas negociando sitios para el gran evento, ¡tres!, y por fin llega en forma de Windoox.com y Monedero.tv dos patrocinadores que ponen la pala y las viandas, con una par de… narices, ¡eso es!

-Ya está, es el momento, ahora toca lo que hay, dos buenos atributos y a llamar a las puertas de los que quieren aportar. -Me dije en ese momento. Y comencé con la ardua tarea del trabajo en el que o te va de lujo o te vas al carajo.

-Señor Don Juan Antonio Tirado, estoy preparando un foro abierto de escritores y profesionales afines para buscar alternativas que nos permitan dar a conocer las obras con facilidad. ¿Quiere usted participar como ponente en el EL PRIMERO FORO INTERNACIONAL?

-¡Faltaría más!, ahí me tendrás. –Confirmó el Don, que bien se lo merece y con mayúsculas, ¡por favor! Uno de los grandes profesionales de la comunicación  de este país y escritor en la mesa de opinión.

La idea pintaba en oros, escritores, periodistas, ilustradores, artistas, bloguers, imprentas, editoriales, todas las profesiones que viven o disfrutan de la literatura con un mismo fin, controlar el timón de una nave con un rumbo sin definir, para enviarla a un horizonte cercano y menos aparente del que se ve en las redes sociales.

Confirman la asistencia en el palco de los sabios de la innovación, Doña Dolors López, Doña Mar Olayo, Don Ismael Álvarez de Toledo y Don Gonzalo Moreno y ya está el remate más delicado de un asunto que o tenía cuidado o me iba a costar un riñón, dos y hasta el corazón, pero eso sí, sin ánimo de lucro. C`est la vie.

A unos días, el primer sofoco, la presentadora, periodista y escritora no puede asistir, ¡mamma mía!, y yo con estos pelos ¿ahora qué? –Duro fue ese momento en el que a punto estuve de tirar la toalla, pero el aliento de otra grande de la información ahora retirada y amiga de la infancia.

-¡Hola guapísima!, ¿cómo andas?, cuánto tiempo sin saber nada de tí, ni siquiera por tu Manuel, ¿pero dónde te metes?

-¡Anda que tú, Andayquetedén!, ¡jajaja! –Más o menos, palabra de casihonor.

El caso es que le comenté el dilema, actuar o coger ese famoso camino que recomendaba El Gran Capitán, al enemigo que huye, puente de plata, pero no, cogió la experiencia que tiene quien desde niños me conoce y…

-¿Miedo tú?, pero Fernando con las tablas que tienes ¿qué has de temer? –Y me la colocó, dio el remate de quien sabe hacer las cosas empujando hacia adelante a quien sabe que puede hacerlo, y así ocurrió. Ya no había marcha atrás, un evento en el camino de un destino incierto para la mayoría de los que tan solo han oído algo de este narrador.

Vista la respuesta de mi siempre y querida amiga guapísima, ¡que lo es!, Doña Carmela de los Santos y Cabezuelos, ¡me pasé un par de pueblos!, espero unas risas y no las hostias que da que las conozco bien, tiré en una sola dirección, la del empujón de alma que tiró de mi cuerpo, marqué los pasos, el norte y a la comarca de la justicia me dirigí sin pensarlo dos veces, que ya tuve tiempo antes.

Telefonazo por aquí, whatshappazo por allá, toma un E-Mail y dime si te va, a messenguerazos en el libro de la cara, un tú y terazo a base de mensajes de uno a otro lado, cartelito que te va, otros que te vienen, la ayuda que quienes dan y reciben las bendiciones de cualquier que se preste a hacer los mismo, que es de Ley, y las redes sociales con un porcentaje elevado de noticias que nada tienen que ver con la política o el sexo, sino con la literatura y las ganas de encontrar lo que buscamos los parientes de Padrón, unas veces se encuentra y las otras non.

Desde la siempre bien avenida en los madriles de toda España viene una catalana, la primera que desde fuera echa el par en la sartén, ¡sí!, desde Barcelona y se presenta a las 8:30 horas del día anterior al primer evento de esta naturaleza.

Besos y abrazos en la estación del AVE, eso sí, con anécdotas por medio, porque estas cosas si no las cuento jamás se saben.

-No te preocupes Loli, ¡perdón!, Doña Dolors, ¡válgame el cielo, qué error! Allí estaré con puntualidad de Ciempozuelos, ¡palabra de honor! Y así fue.

-Ya estoy aquí, con 10 minutos de antelación, ¿y tú? –Primer comentario de la contienda que aún estaba por venir.

El coche situado a la entrada de la estación del mirlo, ¡perdón del AVE, quise decir!, esperando mientras observaba como los aparca coches virtuales y reales se llevaban los autos uno dos o más días por módicos precios a un sitio donde quedaran bien cubiertos y pertrechados.

-Cuando salgas de la estación, mira a tu izquierda y me verás, justo al lado del monumento al 11 M.

Siguió a la perfección las instrucciones cuando de nuevo me llamó para indicarme que no me veía, ¡que no!, que a su izquierda tenía unos grandes ventanales verdes de algo parecido a un colegio, ¡y yo!, pues que les puedo decir, que mirando al Ministerio de Pesca, al monumento y la glorieta y que no veía ninguna ventana verde.

-¿Será daltónica? –Me pregunté, a ver, sé que pinta al óleo, igual tengo a la resurrección de Van Gogh en versión femenina de visitante y no lo sé, ¡vete a saber! –Pensé. –Como es de Ley tomé aire para analizar la situación, observé que el Museo Nacional de Antropología estaba en obras y parecía un verde oscuro, porque yo sí que no distingo bien esos tonos, así que ni corto ni perezoso a base de golpes de oído y móvil.

-¡Dolors!, ¿te refieres al edificio en obras?

-¿Cómo?, ese está bien cuidado, un tanto de otra época pero no veo chapuzas por ningún lado. –Contestó.

Ya no sabía dónde estaba, quizá no se hubiera dado cuenta y se había embarcado a Chamartín, que nunca se sabe. De nuevo tomé el oxígeno necesario para hacer funcionar las pocas células intermedias entre el blanco y el negro que me quedan, miré hacia la entrada principal de la estación y ¡sí!, allí estaba, pero no ella, sino el edificio de las ventanas de tonos verdes pastel.

-¡Hostias!, algo no va, ¿será que no reconoce la izquierda y la derecha? –Me pregunté. –Enfermedades haylas de todo tipo, desórdenes neuronales también, de manera que para esta pluma cualquier cosa puede ser.

-¡Vamos a ver! –El comunicador electrónico echaba chispas en mi oreja. -¡Dime que tienes enfrente!

-¡Muchos taxis!, estoy en un semáforo. –Me dejó a cuadros, tal como lo cuento y se lee, estaba aparcado al lado de ellos y no la veía. ¡Redios!, ¡esto no puede ser!, así que de nuevo.

-¿Muchos taxis y un semáforo?, pero si estoy al lado y no te veo. Que más hay, ¡cuéntame!

No daba crédito ni a mis oídos ni a mis ojos, nada cuadraba. ¿Será que le da vergüenza? A estas alturas el inconsciente juega con el consciente a la ruleta rusa.

-Estoy a la salida de un edificio blanco y al lado de una glorieta muy grande.

Estaba claro, lo de la glorieta, porque lo del blanco edificio estaba por ver y mira por dónde, miro enfrente y veo lo que antes no pude ver. Un edificio blanco, ¡sí como se lo cuento!, el de la salida o Puerta de Barcelona y yo sin darme cuenta, ¡tela, tela y requetetela!

-¡Ya sé dónde estás, voy para allá!, ¡no te muevas por favor! –Y allí estaba, esperando a la salida de la vía de servicio y parking de la estación de Atocha. Delgada como anunciaba y con una sonrisa radiante. No era daltónica y reconocía ambos lados por su nombre, sus neuronas estaban perfectas y el único que estuvo loco de remate, era el que venía de Ciempozuelos para llevarla a su hotel y enseñarle un poco Madrid.

Continuará.