“En honor a un Don y un San” Don Arturo Humberto Illía.

Si quieres escucharlo, pincha aquí.

A Don Arturo Humberto Illía. Don por el merecido derecho de haber sido un presidente de su país como mandan los cánones de quienes por encima de ellos, están sus gentes, un auténtico practicante a la devoción del santo patrón del ejemplo.

Don y San, debería tener como leyenda su esquela, pues quien vela por todos, de todos es, menos de la alcurnia del desamparo de los poderes con solo un horizonte, el suyo propio.

Un 22 de nacimiento marcó su camino, un destino cumplido a las creces del olvido y del desinterés de los interesados en guardar silencio sobre un hombre de profundos sentimientos y respeto por todas las personas.

Un punto de referencia maldito para quienes gobiernan por el decreto de su avaricia y sin embargo, un Dios para quienes pensamos y creemos que el bienestar general está por encima de uno mismo.

San Arturo Humberto Illía, debería tener la admiración del Vaticano, por ser el gestor del trienio bendito en Argentina, “un médico con credo, un credo para todos y un misterio para la ignorancia.”

Ese hombre fue santo toda su vida. Hay errores en la iglesia, los milagros no siempre se ven, sin embargo, ahí estuvo el milagrero con los resultados durante esos tres años de mandatario en un país necesitado de ilustrados de la justicia universal, no hablo del derecho, sino del equilibrio real y necesario entre quienes pueden y quienes no llegan.

“No es quitar al rico para dárselo al pobre, sino justificar la bondad del poderoso a contribuir con el resto de los humanos”.

Don Arturo Humberto Illía, San y Don, Don y San para esta pluma de a pecho abierto con la crueldad, y a la misma vez, el amor de la vida…

A vuestra merced envío este mensaje para que rebote en el firmamento y llegue a los corazones de esas personas que aman y sienten a los demás por encima de sus pasiones.

Fue tan caballero a las reales ordenes del sentido común y el hipocrático juramento que, dos fuerzas se unieron para golpear el estado, 1963 el comienzo de la legislatura del momento de Oro del país del tango y 1966 el instante en que la hipocresía cogió de nuevo el rumbo de los argentinos con un ataque en toda regla perpetrado por izquierdas y derechas de común acuerdo. ¡Quién lo diría!

Falleció el mejor presidente de toda la historia del país argentino un 18 de enero, pobre, tras haber renunciado a su paga vitalicia a cambio de sentir fluir la generosidad por su sangre. Ayudante de panadero fue la última de las profesiones de un médico de cuerpos, espíritus y de la Ley.

¡¡¡Por usted, San Don Arturo Humberto Ullía, allá donde esté!!!

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¡Cuidado, burros volando muy cerca del público…!

Retransmisión en directo a viva voz, pinche aquí.

No hemos salido del susto con la explosión de la gran bola de Ensánchez y se nos viene otra encima. ¡Cuidado, burros volando muy cerca del público!, algunos cocean con ganas, pero, pero no puede ser. ¡Los burros no vuelan, leches!, qué me está ocurriendo, soy el comentarista principal del partido y hasta yo comienzo a creerme los bálsamos liberados por todos los jugadores. Voy a por la receta, tengo un boticario amigo al lado. ¡Un momento y sigo retransmitiendo el partido.

-¡Javi, necesito un poco de jarabe de palo!

-Leches, tú también tienes los ojos desorbitados, espera, espera, primero tú y luego yo.

-¡Zhasss!

Suena un sonoro bofetón, el comentarista se ha dejado el micro abierto. Cosas del directo.

-¡Rayos!, ¿pero qué haces? –Javi, el boticario.

-Dar el mejunje para los burros volando, la receta magistral, yo también los estoy viendo –Comentarista.

-¡Zhassss, zhassss, zhasss!

-¡Ay, ay, ay!, te has pasado tres pueblos, boticario, era un solo cachete y ahí van tres.

-De pasarme nada, si llegas a ver tus ojos lo entenderías. -El boticario.

-¡Gracias entonces!, me duelen los carrillos pero sigo con el partido. Empiezo a ver las cosas de otra manera, los interesados en ganar el encuentro siguen a sus anchas, persiguiendo el esférico y pasándoselo entre ellos sin tener en cuenta el partido, es algo que no cuadra, solo se oye ¡y tú más, y tú más!

Es de locos, ninguno hace nada por ir al campo contrario, ¡esperen, esperen! Ha arrancado Doña Inés, coge velocidad, le quita el balón a Comprimís y vuela por el centro directo a la portería de sus rivales, Rivera se adelanta por la banda derecha, Casado intentando adelantarle, no se entienden, se dan empujones mientras Ensánchez y Catedreales ven el tenderete y se van a por ellos. Inés sigue a su rollo, dale que te doy, bicicleta con y sin pedales, boina, boinilla y se la cuela entre las piernas a Compromis, sigue recitando los tercios de varas a su antojo, cruzando el recinto de juego de lado a lado, ve a la Duquesa desmarcada, mirando al cielo, la cede el esférico, no se entera y vuelve a por él. Mira a sus compañeros, se han puesto de cháchara en medio del campo justo en el momento que llega la rositas con puño y el morado color de cementerio. Comienzan a insultarse, no se tocan, solo expulsan sapos, culebrillas, víboras, escorpiones, arañas, cucarachas, ¡madre mía, qué cosas se dicen!, pero no se dan, ¡no!, ahí siguen dándole a la lengua, cuando el árbitro pita y para el juego.

Se dirige a los cuatro jinetes del sin sentido, va a sacar algo del bolsillo, ¿será una tarjeta?, pero antes, antes les llama a grito pelado, ya no aguanta más, les tiene enfrente y se escucha…

-Estoy hasta las narices de todos vosotros. –El colegiado

Mete la mano en el bolsillo de nuevo, saca una cartera, ¿qué estará haciendo?, y amonesta a los cuatro, pero, pero, pero, ¡otra tarjeta…, y nueva, señoras, señores, damas, damos, domos, donceles, doncellas y lo que venga por delante!

-¡Tarjeta blanca!, madre del amor hermoso, ¿pero eso qué es?, voy a mirar el manual…, tmb1_575322_20141228141533aquí, aquí, aquí no dice nada, ná de ná. Esperen, hay algo escrito en el interior, lo están emitiendo por los monitores del estadio, ¡nulo, partido nulo!, ¡santo cielo, partido nulo después de todo cuanto hemos aguantado con esta farsa y montaje…, ¡con dos nulos, sí señor!

El pùblico corea una nueva canción, a ver, a ver…

-Nulooooo, como el cielo que se agota vota nuuuulo, para castigar…

Eso se escucha, siguiendo el estribillo de Libre de Nino Bravo, increíble, todo el público corea la misma canción levantando las manos, encienden mecheros hacen la ola, y se acaba el encuentro, ¡se acabó el cirio!, desaparecen todos los burros volando, el cielo se despeja y vuelve a verse el júbilo y alegría de todos y cada uno de los espectadores de tan curioso deporte. ¡Maravilloso el resultado, voto nulo por mis narices, yo también! Así despedimos a todas y todos los políticos de la corte del embutido y de la falacia.

Muy buenas tardes y hasta la próxima, espero otro partido diferente y menos grotesco.

-Hasta la próxima.

Aquí comenzó el Gran Partido…

1. “El Gran partido”

2. “Fairy, Mistol y…”

3. “Black´s on the rock”

4. “En el descanso…”

5. “1-0 ó 0-1, tanto monta…”

 

“Especial Elecciones 2019”

“1-0, ó 0-1, tanto monta…”

Si quieres escucharlo a viva voz, pincha AQUÍ.

1-0, ó 0-1, tanto monta al uno como monta al cero, ¡y no!, se parece pero no es de sus majestades los RR.CC., (Reyes católicos para la familia de los bien educados e historiados según la Inquisición del antiguo régimen de CIU y del actual ERC), nada tienen que ver en esto, sino con las maneras. ¡Qué bien se maneja Doña Inés en el terreno de juego!

En fin sigamos con el encuentro del desencuentro entre el público y los jugones.

Saca de lo que quedó del medio campo Irene Montero y gracias a ella, por supuesto. ¡Qué casualidad!, apellido de montería junto al risueño catedrales!, ¿será que la matrícula identificativa del árbol genealógico se vuelve en contra de la identidad real? En fin, Iglesias recibe el esférico, se lo da a su tierno y amado Ensánchez, ambos reyes de la corporación de RTV y RNE y tira hacia delante combinando ambos pies, unas veces la diestra otra la siniestra, pero del centro nada, no sé como se las apaña el caballero, lleva la bola pegada a ambas botas, salta con ellas, como si fuera el jueguecito de antaño, para en seco, sigue dando brincos cual cabrilla juguetona, mira a todos los lados…, parece, parece que busca el pase, pero…., ¡esperen, algo vuelve a ocurrir en estos momentos!

-La bola…, ¡la bola se esta inflando cual si fuera nieve, bota y bota y sigue creciendo!, si no lo veo no lo creo, sigue y sigue, el jugador está a dos metros del suelo, y el esférico se sigue inflando, como si fuera un globo de aire. Ensánchez mira hacia abajo, ¡blanco se queda blanco!, no sabe qué hacer, ¿será el abismo de Atresmedia y TVE, de los dos patitos y el suma cinco y por el…?

Intenta recuperar la compostura, todos los jugadores del campo paran, le observan, se acercan sus compañeros de batallas, la hoz, el martillo, el yunque, los conejillos con el combinado de esqueletos al viento y cómo no, PACMitos Park con todo el estribillo, CCOO, IU y Unidas nos quieren Joder. El dueño del pito para ver si es una mala jugada de oficio, se acerca, la bola sigue creciendo, ¡de qué manera! El público comienza a ponerse nervioso, se ven los ánimos en las gradas, se mueven inquietos, aquello sigue y sigue, ¡qué bolón, señoras, señores y alcornoques también que es neutro!, el colegiado se acerca, mira hacia arriba, a gritos intenta comunicarse con el puño cerrado unas y abierto otras…

-¡Pero qué hace ahí arriba? –Se escucha decir al árbitro.

-No lo sé, la bola se ha ido inflando, se ha pegado a mis pies y no consigo frenar ni el volumen ni los saltitos que va dando. –Ensánchez.

El colegiado busca una solución, toca el…, bueno, el bolón, saca un alfiler, pincha el esférico y…

-¡BOOOOOOOM! –¡Ha explotado, señoras, señores, damos, domos, señoritas, damitas y ajedrez!

Algo ha salido volando tras el pepinazo, parece, parece, parece…, ¡leches!…, es, es, es mierda!…, están cayendo excrementos sobre los jugadores del equipo de rositas con puño…

El público se tapa la nariz, ¡cómo huele!, está concentrada, ¡horrible!, se lo digo yo, ¡mamma mía!, cae toda sobre TVE, RNE, CCOO, IU, Ensánchez se pone morado, Unidas Olemos, ERC, Pdcat y PACMadremía. Pero como si nada…, están acostumbrados, mientras, el público de las gradas se cubre las napias para no morir por intoxicación de metano. Los cubiertos de caca, pedo, culo, pis, hasta el cuello como si fuera algo normal, entre ellos parece natural, ni se inmutan, ¡oigan!

Vienen los linieres, se llevan al juez, tengo la impresión de que no ha podido aguantar los vapores, se está poniendo morado, ¿falta de oxígeno?

Aparece Batet, candidata por PSC, se limpia la cara, pero no, no, ¡se restriega con ella!, le gusta, ¡como lo oyen!, y no es para menos, su Constitución no se impone, se, se, se, ¡qué carajos!, ¿qué hacemos?

Vienen los camilleros con máscaras de gas, una se la colocan al caído por pinchar la bola, las otras dos a los linieres y se van con el desfallecido a los vestuarios.

La afición está pálida, miran al cielo y…, ¡increíble, los burros, los burros volando están explotando!, ¿estarán mimetizando el desarrollo del encuentro? Pasan unos minutos y aún siguen unos cuantos flotando al capricho del aire, aún quedan cuentos por desaparecer.

Aparece un nuevo cuerpo de élite para seguir con el encuentro…, todos con mascarilla y se preparan par seguir con el partido. ¡Qué largo se está haciendo!, aún quedan unos minutos y parecen siglos. Falta el descuento…

Contituará…

1. “El Gran partido”

2. “Fairy, Mistol y…”

3. “Black´s on the rock”

4. “En el descanso…”

 

“Especial Elecciones 2019”

“En el descanso…”

Para escuchar en directo PINCHA AQUÍ

¡Caliente, tirando a caldeado de brasa a fuego lento!, así están las cosas en estos momentos. Las Black Cards no han gustado a la intendencia, traen añejos recuerdos, ¿viejos?, pero si de esto hace tan solo unos añitos y claro, ¡escuece como el alcohol directo a la herida!, o mejor dicho al estilo del chile mexicano a la falta de costumbre y un buen bocado.

Final de la primera parte de un desencuentro entre afición y jugadores y un encuentro entre ellos, ¡curioso, tiene pinta de profecía!

Salen los estrellados del rectángulo de juego bromeando, cómo si nada pasara, tal cual nos tienen acostumbrados, pero bueno, tenemos el resultado de los votos por un lado y de las reglas de la Constitución por otro, no podemos quejarnos.

Anuncian algo nuevo como entremés de la comunitaria obra de teatro, estamos en Semana Santa, ¿habrá sorpresas?

-Algo se escucha por los micrófonos, están anunciando… ¡sí el Cristo de la Buena Muerte!, ya se oyen los pasos, 160 por minuto de los Caballeros Legionarios. Entran marcando los…, en fin, el pecho, y se van colocando en posición para hacer los honores a sus compañeros procesión.

El público enardecido corea el himno de todos los españoles. “Somos novios de la muerte” ¡Increíble!, se ponen en pie ante la llegada de los legionarios sujetando el Cristo la velocidad de 76 pasos por minuto. Sus compañeros comienzan a cantar y el estadio en pleno se calla, solo se escucha a los militares. Aparecen los dos equipos de jugadores, se paran, observan el percal y guardan silencio. En ese momento todo el estadio acompaña a las voces de los defensores de España, ¡alto!, todos menos los políticos, ellos callan. Normal, han hecho caso a quien siempre ha llevado lejos a este país y llenado de honores…, a sus soldados, ahora no pueden utilizar los símbolos de todos como si de ellos fueran.

Se acaba la función del descanso, todo el graderío aplaude a la misma vez mientras los legionarios de van retirando, como si lo hubieran ensayado, ¡impresionante!

El campo vuelve a ser verde primavera, los conejillos campando a sus anchas, cada vez más, se lo están pasando en grande, a este paso no hay lechuga para los y las pacmeñas.

Aparece el trío matarife, el colegiado y los dos linieres dispuestos a seguir con el desencuentro.

En el casi medio del terreno de juego el esférico y la siniestra por empezar a mover el balón. ¡Alto!, algo ocurre. A ver…

-Sí, la rosita estaba en medio a punto de sacar pero…, ha llegado el puño y la ha vuelto a atrapar, de nuevo vuelven a formar un solo equipo. Hay que ver son Ensánchez, ¡cómo es! –Comentarista.

-Espera, espera, el puño se mueve, se queja, ¡anda, le han salido espinas enormes a la bella flor y la mano se ha visto obligada a soltarla. ¿Serán presagios de la realidad a unos años? “La fruta madura siempre cae por su propio peso”, habrá que esperar, dice el refrán.

-Si no viene alguien y se la lleva antes de tiempo. –Comentarista.

IU pone en juego el balón desde el centro, ¡perdón!, “la línea desaparecida gracias a Unidas Jodemos”, cediéndoselo a PACMitos Park, corre por la banda izquierda y se lo pasa a UGT, da unos pasos, quiebra, ve bien situado en el flanco siniestro a CCOO y de un pase le coloca el esférico entre las piernas, se cuela por el borde al área grande, centra, salta el Rufián, va a cabecear y aparece la de Don Juan, ahí está Doña Inés, quien le quita la pelota y tira hacia delante. Sus compañeros de equipo aún siguen en el área defensiva, no dan crédito a la jugada de la señora, ¡con dos talentos!, sigue por el centro, quebrando a unos y a otros, ¡sapos y culebrillas!, intentos para derribarla, ¡no pueden!, ¡qué buena!, se acerca peligrosamente a la línea del área contraria, regatea a las dos Montero, primero a la desunión y luego al martillo con la hoz camuflada en rosa agarrada con puño, tiraaaaaa y…

-¡Gol, gol, gol, gooooooooooooooool! Vaya golaaaaaazo, ¡vaya golazo! Pobre Rufián, compungido y dolorido se ha quedado el chaval.

Cero a uno y arranca de nuevo. Como loco estoy esperando el próximo. El público vuelve a jalear con otro cántico

-¡Doña Inés, Doña Inés, bien, bien, bien, esos son dos pies! -A veces tenemos la suerte de ver auténticas obras de arte en el deporte, ésta ha sido una de ellas.

Seguimos con la retransmisión…

1. “El Gran partido”

2. “Fairy, Mistol y…”

3. “Black´s on the rock”

“Black´s on the rock”

Hemos venido a retransmitir un partido de fútbol y aquí, damas, doncellas, caballeros, donceles y damos, hay de todo menos del espectáculo previsto. Sorpresa en las gradas ante algo tan diferente. Ahora mismo podemos observar a cuatro jinetes sobre un solo caballo, cabalgando detrás de los jabalíes con lanza en mano, ¿no les parece al menos un tanto curioso?, claro, de la política y sus encargados de todo se puede esperar. El cielo nublado, muy cerrado, amenaza con llover burros volando, y francamente, no tenemos experiencia en estos campos, aún no sabemos si los paraguas servirán de algo.

Bufa cual toro, es Babieca, el resucitado equino de Don Rodrigo alias el Cid Campeador, acostumbrado a la lucha, aquí se siente como en casa. –Esperen, algo se escucha de uno de los banquillos, ¡sí, del de la siniestra!

-¡Matad solo a los machos, solo a los machos!

En fin, de todo hay que ver y escuchar, será que las hembras de jabalíes también se han incorporado a Unidas Jodemos, ¡a saber!, eso si, los pocos machos libres de pica y espada se lo van a pasar en grande, siempre y cuando no las de por crear esperma a su antojo y el pirulí se quede en eso que ví.

Pistachín tira de las riendas con fuerza y el glorioso frena en seco, ¡qué leñazo!, los cuatro jinetes salen volando por delante y caen al suelo. Se escuchan sapos amarillos, culebrillas, escarabajos, truenos, centellas y no sé qué más…. ¡Vaya vocabulario! El cabalgador pide disculpas y todos vuelve a subir a la grupa. Cogen sus picas, las colocan en pie de guerra y arrancan de nuevo.

-¡No, no, no, no queremos un jabalí de la Vega, no, no, no! –El público del estadio.

Las gradas vuelven con sus cánticos, no quieren dar muerte a los animales al estilo de Tordesillas. ¿Qué harán ahora?, ¿será a tiros?, son tantos los colmillos en el terreno de juego que ponen en riesgo la vida de los allí participantes.

-Se retiran, se van hacia su banquillo, pero antes dejan a Rositas sin puño en el suyo. ¡Qué buenos compañeros, por favor! ¿Pero qué veo?, ¡leches, no puede ser!, vuelven a salir al campo vestidos con trajes de luces, dos con capote y otros dos con muleta y estoque y se lanzan a por ellos.

Chicuelitas,  gaoneras, navarras, delantales, verónicas y hasta porta gayolas, qué toreros tenemos sobre el césped. ¡Olé, olé, olé y ooooolé! Grita el público entusiasmado por las hazañas. Van cayendo machos, las hembras no se tocan, solo quedan dos y de pronto paran.

Los diestros saludan al público, éste les devuelve el cariño con ¡jabaleros, jabaleros, jabaleros! Otra palabra nueva para la RAE.

-Esos dos quedan indultados. Se escucha de los cuatro a la vez. Sale personal disfrazado de cabestros, la jauría de animales les sigue en dirección a un portalón abierto y desaparecen. Ahora sí, entran otros tantos veterinarios a curar las heridas de pagmeños y pagmeñas, poca cosa, dicen, solo hay pellejo. Se los llevan andando a sus vestuarios y entran nuevos compañeros, IU, UGT y CCOO para suplir a las y los animalistas veganos.

Comienza de nuevo el partido, el esférico cae en las manos de Unidas les jodemos, se han cambiado la camiseta, lucen la bandera de independentistas canarios, ¡tela! ¿pero no decían el catedrales que era necesario templar los ánimos en esta campaña? Cinismo ante todo, como siempre de un elemento de cuidado. Templa el balón y de una pase largo cae en los pies de IU y…

-¡El publico grita, traidor, traidor, ocho botellines y Andayquetedén con un jamón!

Garzón se quita la pelota de encima con un puntapié directo a la cabeza de UGT, éste coloca el esférico a punta de gol de CCOO, para, observa, templa, manda y tiiiraaaaa, pega en el poste, rebota, y cae en los pies de Azul imposible, sale corriendo detrás de él para cortar la jugada, y… patadón por detrás. ¡Eso es tarjeta amarilla o roja!

Falta, el árbitro ha pitado falta, se acerca a CCOO, mete la mano en el bolsillo para amonestarle y… -¡negra, una tarjeta negra, esto ya es el colmo!, veamos qué dice el reglamento.

-Bien claro, es una tarjeta Black, solo un aviso para que la utilice bien. –Comentarista.

CCOO se acerca al colegiado y le arranca de la mano la amostestación. ¡Y no pasa ná!, Todos los participantes viendo el gesto vienen corriendo, se enzarzan en una discusión con el juez, ¿qué estará ocurriendo? Es de suponer que el cabreo debe ser generalizado. Esperen, esperen, -¡no, no es así!, el colegiado mete la mano en su bolsillo y da otra tarjeta Black a todos los participantes. ¡No me lo puedo creer, no salgo del asombro!

El público se levanta y resuena otra canción, no paran, no paran de cantar… “We want Black’s card, its our, thieves out”! 

-¿Qué traducción tiene ese canción?

-¡Queremos la tarjeta de Black, es nuestra!, ¡fuera chorizos! –  Comentarista.

Continuará…

Si quieres ver los dos primeros relatos del partido en diferido, pincha en estas direcciones:

  1. “EL Gran partido”
  2. “Fairy, Mistol y..”

“Especial Elecciones 2019”

“Fairy, Mistol…”

¡Increíble!, vaya partido tan extraño, nada más arrancar el colegiado se ha visto obligado a parar el encuentro, nada serio espero. -¿Qué se ve en la mano de la capitana “moradina” del morado cementerio? Algo lleva, no se distingue. –Espera, mira, mira el monitor del estadio. ¡Fairy, lleva un bote de Fairy! Ni idea, aún no sabemos qué piensa hacer con el detergente. Se va corriendo al medio de campo con una bayeta, echa parte del líquido verde espeso justo en el centro y comienza a borrar la línea que divide el campo.

-¡Leches!, Iglesias decía que en su casa solo utilizaban Mistol. –Comentarista.

-No tenía noticias de eso, pero con un casoplón como el suyo… ¡no cuadra!, nos querrá colocar otra. ¡Ahí va!, ¡salen más burros volando, no van a dejar espacio abierto! –Otro comentarista.

Su consorte se va corriendo en dirección  al banquillo, pide algo, se lo dan y se dirige en dirección a su amantísima.

-¡Se están cambiando los trastos! Ella se queda con el frasco, parece, parece un…, ¡spray blanco! –Comentarista.

-No me lo puedo creer, está pintando una cruz en el punto del círculo  más próximo a su portería y no pasa. ¿Pero qué arbitraje es éste?

-Ambos dicen que eso no se pisa, ¡que no! –Comentarista dos.

¡Coño!, ha pintado el símbolo femenino, en el césped aprovechando el círculo central. ¿Y ahora qué? Se acerca el árbitro a la pareja violeta y algo les dice. Ella parece bufar cual toro de lidia, mira a los ojos del colegiado y…

-¡Vaya hostia le ha calzado, qué hostión en sus partes, madre mía! El árbitro cae al suelo agarrando sus pertenencias, ahora deben ser huevos rotos a plato desparramao, supongo. El ambiente se caldea de nuevo, los jugadores del equipo de la derecha increpan la violenta escena, pero ahí se queda todo, ¡en naaaaada!

El ruido del estadio es ensordecedor, piden la expulsión del pie volador. Aparecen los jueces de línea, solicitan el VAR para tomar la decisión oportuna y vuelven a repetir la jugada a cámara lenta en los dos monitores del estadio.

-¡Vaya leñazo se aprecia, qué efecto!, al colegiado le han operado de un solo puntapié. Esa jugadora debe irse con tarjeta roja para siempre. ¡Y así es, el cuarto árbitro mete la mano en el bolsillo y la saca!

-¡¿Pero qué rayos es eso?!, ¡una tarjeta morada, le ha enseñado una tarjeta morada!, si no existen, ¿esta en el código? Veamos… Pues sí, para este partido sí. Viene a decir que el perjudicado queda expulsado por dañar el pie de la jugadora y no haber apartado a tiempo sus duros elementos naturales. ¡Fíjate!, amparado por el Tribunal Supremo! Vamos por buen camino…

En fin. Los camilleros sacan al castrado del campo, su zona afectada está iluminada, se distingue un amarillo anaranjado terrible. Esa patada debía llevar al menos 5 mil kilojulios y unos agostos de baja.

Uno de los jueces de línea se encargará del resto del partido y aparece otro nuevo para la banda libre.

El árbitro llama a los jugadores, va a tirar el balón al medio para que siga el juego. Cumple con el protocolo y la rosa con el puño se lleva la pelota como un rayo, gira hacia la banda, regatea a varios opositores, está a punto de llegar el solo a la portería, ¡qué velocidad señoras y señoras!, a ellos no les digo nada por si acaso cobro. El jugador solo tiene a verde pistacho enfrente, le hace el amago, un quiebro, otro, le vuelve a regatear, se queda solo frente a la portería, se da la vuelta y… ¡le da el esférico! ¡Sorprendente!, solo le quedan unos centímetros para empujar el cuero…, y les perdona la vida. ¿Cuál será el motivo de semejante hazaña?

Pistachín muy agradecido le da las gracias, es ahora quien manda en el terreno de juego, ve libre al azul imposible y con un pase colosal a sus pies le coloca la bola inflada.  El gaviota ve la posibilidad tira a puerta… y… ¡paradón, paradón de unos conejitos que pastaban por allí!

Algo ocurre, un murmullo extraño se escucha del fondo de una de las gradas, están señalando algo, ¡a ver, a ver! ¡Hostias, varias manadas de jabalíes han entrado el campo. Jugadoras y jugadores corren como pueden, menos los de verde esperanza de Pacma. Se paran y saludan a los cerdos como si fueran compañeros de faena, una de los jabatos corre hacia ellos, los padres le siguen y…

¡Horrible, qué cornadas se están llevando los Pacmeños!, ¡espantoso!, perdón, colmilladas, vuelan y caen como cuerpos sin vida, el público grita, grita, ¿qué grita?, no, no son gritos, es un cántico.

-¡Los de Pacma por sus witos hoy la palman! ¡Qué será, seráaaaa, de veganos sin Pacmá! -Se oye por todo el estadio, todas las voces al unísono, perfectamente sincronizados.

-No sé, no sé, quizá debería ir la guardia civil y acabar con esta sangría, ¿no os parece? Espera, espera, ahí sale Babieca, ¡qué yegua! Sobre su grupa van Pistachín, azul imposible “azulín!, naranjito y algunas rosas “rositas”, pero sin puño, todos llevan lanzas. El equino relincha, levanta el morro, las patas delanteras y a por los puercos salvajes…

Continuará…

Si no ha visto el comienzo del partido y le desea verlo en diferido, píncheme aquí. 

“Especial Elecciones 2019”

 

 

 

 

“El gran partido…”

El gran partido está a punto de comenzar. Los jugadores calientan la lengua, tragan saliva, escupen al suelo y salen al terreno de juego. Algunos sueltan lagartos, culebrillas, serpientes y sapos amarillos por sus bocas. ¡Cómo está el ambiente de caliente!, y la afición no digamos, a gritos corean…

-Que se den, que se den y a nosotros todo irá bien!

Tres árbitros coloridos salen al campo, calcetines verde sin esperanza con  morado alusivo, pantalones coloraos con cinturón naranja y camisa de azul celestino al negro del abismo con ribetes de verde pistacho. He ahí la cuadrilla encargada de poner orden donde no lo hay, tres jinetes de la Ley en un estadio que bien podríamos decir, se parece a un circo romano, solo nos faltaba el César.

Un dato curioso, por el recinto de juego sobrevuelan miles de burros, ¿cómo es posible?, ¿será la magia del momento?

¡Qué curioso! Los capitanes se dirigen al centro del campo.

-¡¿Pero, pero, pero esto qué es?!, tres van por cada lado, increíble, cómo está cambiando el deporte del esférico.

Tiran la moneda y se reparten. A la izquierda los calcetines y pantalón, perdón, verdes sin aliento, morado cementerio y colorao en mal estado. A la derecha el azul imposible y se cuela el verde chillón. ¡Qué mal lo van a pasar los árbitros, no hay quien los distinga a simple vista!

-¡Menos mal!, unos se han puesto en la camiseta un rifle de caza y los de la izquierda un alegre conejito pidiendo el indulto aunque se zampen todas las cosechas.

Naranjito se queda en medio para el saque de balón. Los coloraos se han empeñado en jugar con una rosa en la mano, ¡vaya desastre!, y no digamos del envasado al vacío, su verde ilusión a cementerio huele desde aquí.

El árbitro pita el comienzo. Naranjito le pasa el balón al verde pistacho más cercano, éste coge velocidad con el esférico pegado a la bota y se lo pasa al azul imposible…

 

Continúa en:

2. “Fairy, Mistol y…”

3. “Black´s on the rock”

3. “Black´s on the rock”

4. “En el descanso…”

5. “1-0, ó 0-1, tanto monta…”

“Especial Elecciones 2019”

Relatos históricos, irónicos y sarcásitos de los que soy autor