“Anónimo”, pero me veo obligado a publicarlo.

Estimados señores políticos.

Soy un soldado español que todos los años desfila, si no con mi presencia si con mi corazón, en este día de nuestra Fiesta Nacional. Este año como no podía ser menos y a pesar de los recortes (desfilar con el corazón es gratis), también he desfilado por el paseo de la Castellana, feliz por estar arropado por mis conciudadanos, pero al llegar a la tribuna de autoridades y volver mi vista a la derecha he visto apenado muchos huecos entre los presidentes autonómicos, diputados, senadores, sin distinción de partidos políticos…y no solo apenado, señores, si no también ofendido, y me imagino que querrán saber por qué.

Porque son ustedes los que me llaman cuando arde el monte, cuando una riada causa estragos o cualquier otra desgracia en la que sea necesaria mi presencia y mis conocimientos.

Porque son ustedes los que con el solo gesto de pulsar un botón en el parlamento deciden que vaya a jugarme la vida en Afganistán, Kosovo o el Líbano… y algunos de nosotros la pierden.

Porque son ustedes los que esperan que en caso de necesidad (ojalá no la haya nunca), yo esté preparado para darlo todo en defensa de mi país y mis conciudadanos, incluso la vida.

¿Les parecen a ustedes suficientes motivos?. Algunos de ustedes han alegado problemas de agenda, otros que esta no era su fiesta….pero cuando ustedes me llaman yo no miro mi agenda ni si para mí es fiesta o no; simplemente voy.

Ustedes me piden a mi la vida si fuese necesario, a cambio de un sueldo irrisorio para lo que se espera de mí, y yo en cambio solo les pido una hora de su tiempo al año para que demuestren respeto y reconocimiento por mi labor… Es una pena que ustedes, que dicen representar al pueblo, no estén a la altura de este pueblo que sí sabe reconocer y agradecer mi esfuerzo. Pero estén ustedes tranquilos, que cuando por desgracia me llamen para solucionar cualquier estrago, o para que vaya a un país extranjero a ponerme delante de balas que no son mías, allí estaré, no por ustedes, si no por mis conciudadanos.

Hoy era mi fiesta y ustedes no han estado allí; así que con el debido respeto…¡¡¡que les zurzan!!! Por cierto,  hemos recortado un 65% el gasto del desfile de la Fiesta Nacional, en atención a la grave situación que atravesamos. Aplíquense ustedes el cuento y… ¡ya va siendo hora de que hagan lo propio! ¡Que recortarles a los demás no tiene ningún mérito!

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El cuento de nunca acabar

Queridos amigos y amigas:

Me apetecía escribir algo diferente, una parodia de la vida misma, y por una de esas y aprovechando un pequeño relato de mi puño y letra con el que respondí a otro sitio, comencé la idea. He de decir al lector, que aunque parezca rebuscado es un acertijo entrecruzado, un requiem a la muerte y al olvido, un cuento, que para el que me conoce, sabe lo que digo, pero eso sí, analizando cada paso, como cuando buscas algo y te cuesta. Una realidad más de nuestra vida hecha jirones por los amargos y dulces sabores de la travesía en la que estamos.

Que ustedes lo disfruten, ¡si es que pueden! 😉

El cuento de nunca acabar

Con el tintineo de las copas, una tras otra, empezábamos a recuperar las ropas, que perdidas en otros tiempos y lugares lejanos a conciencia o sin ella dejamos.

Esa piel invisible para unos y palpable para el aventurado, estaba de memoria colmada de momentos complejos de la historia, de la que duele y de la que el bien consuele, pues en unas no había justas, las mas dolorosas y en otras que sí, con sonrisas el gallo de mañana acontecía.

Hoy a mis años en la reserva, nada me enerva más, que vivir de mis gloriosos recuerdos, de las añoradas tierras en las que de niño, aún un poco desvalido, al vecino le quitaba el maíz, zanahorias y patatas para compartir con mis aguerridos compañeros en la brasa de aquellas enormes fogatas, soñando cuando nuestras largas sombras veíamos moverse en las paredes, ¡que ya éramos mayores!

La melancolía y el anhelo de volver a vivir las experiencias, en aquel entrañable pueblo, a veces me desbocan la furia y el recelo, pero en otras, encuentro el consuelo de haber disfrutado de la hospitalidad de aquellos que me la brindaron en esta capital.

Somos de donde pacemos, eso reza y dice el famoso dicho, ¡mas os juro que ahora mismo!, ¡el que pace no reza! y si hace falta ¡se come el bicho!, pero luego… al rato… mas tarde, repasando la frase, voy y me digo, ¡pero por Dios!… !si esto es un nicho!

Y así es, porque viviendo del recuerdo no nos queda nada que vivir del futuro, pues solo miramos atrás, cuando debemos alzar la cabeza como chulo por Castilla, que es ancha, pero para mí, ¡no lo suficiente! Esta dichosa mente que se va y vuelve de repente, a traerme la tristeza y la añoranza cuando delante de mi tengo a Sancho Panza, y si no es él, ¡pardiez!, lo creo.

Soñando así, luchando con el final y con el destino, tomo un café, otro, que no es hora del vino, ¿que será de Baco?, fiel compañero de todos y todas durante algunas temporadas, en las que en ocasiones de buenas andanzas, se nos antojaba abstemio. ¡Vaya toalla!, y en aquellos tiempos no estaba de moda el bocadillo de caballa, que el zurrón llevaba queso, pan y chorizo, que si la necesidad era de pescado, ¡íbamos a otro lado!

Mirando al alba, compungido y herido por los tiempos pasados, de recuerdos hendidos y urdidos eternamente en mi conciencia, repaso la enciclopedia, desde la primera hasta la última encíclica de esta vida en la que estoy, y en la que estuve. ¡A lo hecho pecho!, ahí va el mío, asumiendo los errores como el que asume el divino pecado, perdonando la magnitud de una obra aún sin acabar.

—¡Hostias, que carajo!, anda y que le den al grajo, que vuele más alto, que ya está bien de quejas sin sentido y sentido sin quejas. Dicen que el que no llora no mama, pues que empiece el primero, ¡leches!, que ya veremos a quien le toca luego, pero a mí…, ¡a mí no!

Y así discurriendo las miserias de la vida, hablando conmigo mismo, un ojo abierto y el otro al descubierto, observando el general plano y el estrellado horizonte, dóime cuenta que viajando estoy o quizás en el otro lado, en la solar barca camino de los tribunales de los dioses. Es entonces cuando por el trayecto, un ave se presenta en la mitad de mi destino, cantando, balando, ladrando, rebuznando, vamos por el… y me dice:

—¡Id con Dios!

Cruzo la mirada de esos rapiñados ojos, y aprecio que hay un incandescente destello en ellos, es la furia de los míos y me doy cuenta que ya se sabe la respuesta.

—¡Id vos, que yo no tengo prisa!, y ya da paso le decís que me dé más tiempo, pero rogando. Así el del mal agüero se marchó, sin decir ni más ni menos, relinchando graznidos de locura, la del negro corcel halado que torna su forma según quien le haya llorado, pero que cuenta se ha dado que el que la pone, sigue vivo y con el cirio preparado.

Ya en la firme tierra, medito, pienso y al tiempo otorgo un prologando plazo de aburrimiento, aún no estoy jubilado y ya estoy medio pirado, ¡manda huevos! Esta puñetera desidia me está cabreando.

Salgo a la calle, soñando con la primavera, para adorar la belleza, el arte, la perfección de la arquitectura, y recoger el bálsamo de la sabia y el vigor de la existencia.

—¡Sí!, la que me hace falta, ¡y no me andes con chorradas!, que a la vista nada malo hace disfrutar del paisaje en movimiento, el de las esculturas finamente talladas, a mano, cincel y lija, pero de la Divina Gracia. Ave que vuela a la cazuela, aunque con esas pintas, no hay quien coma ese despojo, así que fuera, inmundo ser malvado, ¡anda y que te den!, por donde quieras, pero déjame saborear la vid, el jugo que me da vida, que hoy solo voy a estudiar catetos.

Unos catetos que van, otros que vienen, ¡si supiera lo que son en realidad!, ¡tela!. Todos ellos unidos en un punto, el de siempre, el culpable y creador de las pirámides. Esos egipcios sí que sabían lo que hacían, ¡sí!, una enorme escultura femenina, una hipérbole de la física, y no precisamente de la relacionada con las matemáticas.

—Esto es vida, y lo demás cuento, tocar no puedo, pero volar y soñar… ¡hasta el firmamento!

De uno al otro lado, pero el punto firme y en buen estado, sujeto justo debajo del ecuador por dos reales cordilleras.

—¡Eso es monte! y lo demás…, ¡orégano!

Ángulos que van otros que vienen, pero, pero… ¡por Dios!, qué vértices, ahora entiendo a Pitágoras, ¡ahora sí, coño!, ese sabía más que los indios coloraos, ¡la madre que lo parió!, Newton con la manzana y el otro midiendo áreas. Ese pedazo cabrito era sastre, por eso aprendió tanto y tan deprisa, si me lo hubieran explicado así en el cole…, a la primera lo habría entendido, pero claro, en aquellos tiempos una exposición tan realista, y el cura salía hecho una fiera a ver a la caridad, y estudiar mejor la teoría con un poco de práctica.

¡Mira por dónde!, si es el pajarraco de las narices, pero viene blanco, ¿habrá sido por naturaleza divina o por tan evidentes cuestiones?

—¿Qué te trae de nuevo?, de nada te sirve el cambio de traje, que el hábito no hace al monje. ¿Por qué cantáis tan plácida y de melodiosa manera?

—Es vuestra clemencia la que me ha llamado, la inocencia del alma, vuestra candela llama a la esperanza y clama al cielo con el mismo anhelo con que Dios os dio la vida.

Ese bicho estaba empezando a caerme un poco mejor, pero que no se haga ilusiones, que esas me las quedo yo, ¡faltaría más!, solo faltaba compartir los deseos, ¡pero bueno!, ¡qué se habrá creído!, antes negro como la muerte y ahora ¡blanco, vivo y con gracia!

—No puedo fiarme de vuestra merced, en los días grises traéis ponzoña y miseria, cruel desatino que ahora negáis en esta plaza.

Desplegó las alas mostrando todo su cuerpo y batiéndolas habló de nuevo.

—No soy paloma, gorrión, águila o cuervo, soy Fénix en su mismo nacimiento, tú me has salvado de la hoguera, del mismo infierno del Averno, vengo a disfrutar de los conceptos que ya había perdido, de la gloria de los sabores, olores y vista, así que aquí me tenéis, a vuestro lado, esperando que me aceptéis como compañero de alegrías, vinos y placeres, con o sin quereres que para eso estamos dispuestos.

¡Pobre chaval!, quién lo diría, a estas alturas y empezando a saborear la existencia de la creación, gozando del ocaso de cada día como el que ve el comienzo de una noche que nos devuelve un renovado sol. Habrá que darle esa oportunidad, que le quitaron los egipcios cuando era Benuu, para que los griegos y los árabes le dejen en la paz, que por una vez venga y no se vaya y no se cumpla esa maldita presencia del fuego y su agonía.

—Ponte a mi lado amigo, pero prometer no te prometo nada, vuestro entusiasmo me agrada y como compartiendo se aprende más y mucho antes, aprovechemos y a cantar vayamos, pero primero es necesario un bautizo, ¡el tuyo!, para que esa ilusión te permita ver la realidad como un sueño, ese que muy pocos somos capaces de sentir, volando hasta el recóndito paraje, el más escondido en la imaginación, ese universo engalanado de diminutos puntos blancos para unos, y enormes y vivas estrellas para nosotros.

Hablando de sus experiencias y mientras en dirección a la iglesia marchábamos, el recién llegado fue cambiando su física presencia por la de un ser más honrado, a mi vera se dispuso la feliz compañía de aquel animal de verdad halado, cuatro piernas tiene el gato, pero no era tal.

—¡Que no!, que no me engañas, que lo haces fatal.

La transformación surgió y del resultado de esa metamorfosis total, un animal empezó lamiendo y corriendo de par en par, saltó a mis brazos y no pude más, por su corazón me había ganado el muy cabrón y en un puñetero pispas, dándome lo que me faltaba, compañía y felicidad.

Una vez en la iglesia, la del parque la de toda la vida, donde la curia ni reza ni se tira todo el día, a Baco me encomendé, que nunca hubo Dios más comprensivo que el que dejar… te deja hasta con la vida fornicar.

—¡Camarero!, un par de vinos y los que se tercien, ¡coño!, que somos dos y los que vengan.

Acompañado de aquel chucho de tres al cuarto y mitad, me acordé del pájaro y caballo que graznaba, relinchando el mal agüero, ese que te da por un lado y por el otro, siempre con el mismo esmero, que viendo lo puro que era en sus principios y a Dios rogando para que no cambiara, con el tiempo tornó en lo que precisamente no quería, intentando además que por sus santas quietudes todas las virtudes que amé se fueran de verbena, la de la Paloma o la procesión de los borrachos, ¡manda huevos!, pero por correo, los aprietas y que no se rompan. Qué pena me da San Donato, es cosa de mujeres atarle con fuerza los atributos, ¡si señor, con dos!…, hasta que su pobre Santidad, que culpa ninguna tiene, buscando tenga que andar lo que la fémina perdió, ¡tela! y luego dicen que no dejan cicatrices, hasta en las más sensibles y nobles partes del hombre.

—Perro, tú a mi lado, ¡eh!, a ver si alguna bendita perruna le va a dar por engañarte como a los demás, que el patio está harto complicado para los varones, ¡por mis talentos! que no es poco, redondos, duros y apretados, como mandan los cánones, ¡a los míos me refiero! y que al final, son lo mismo.

—¡Guau!

—Lo sé, y tienes razón.

Entre vino y copa, vino la estopa, allí andábamos más felices que en los cuentos de hadas, nadie nos decía ni maldecía, pero sí miraban, pero al pairo nos las traían, las de aquellas gentes que con su puñetera cordura aflojan verbos maltratando la literatura al pobre que le escucha y cuando surgir, surge uno de más talento, lo envían a tomar viento, que no se diga, que es más fino el aire aunque mierda suelte.

—¡Ya estás con lo de siempre!

—Y a ti, ¿quien carajo te ha llamado?, anda y marcha por donde has vuelto, que estoy en gratas y agradables conversaciones con este can tan bien parecido, honrado como Dios y sincero como el alcohol.

—¡Guau, guau, reguau!

—Creo que en lugar de llamarte lo que eres, voy a utilizar otros nombres más adecuados, por eso y tal como dijo el pajarraco original, con Fénix te vas a quedar, que gusta y bien te lo mereces.

Mi querida y amada contraria desde inmemoriales tiempos en los que no dejábamos justas sin discutir como es debido, nos abandonó con muy terca mirada. Quizás sea por mi nuevo amigo y sus afilados dientes o porque por suerte y de repente, cansado se había de dar tanto por la popa, o simplemente esa perfilada y afilada lengua decidido haya dar a este caballero una tregua. No obstante sea el motivo que fuere, bien me venía, por lo que quejarme, no tenía sentido y si lo hiciera, seguro que cobraba algún capricho, de manera que aproveché ese viejo dicho que te alienta a vivir el momento, que volver, seguro hará el bicho.

—¿Otro vino fiel camarada?

—¡Guau, guau!

—¡Pues si que andamos bien!, ahora eres tú el que ordena, con triste felonía que parar debemos un rato de alzar el codo y pronto me parece, que con un par que llevo me falta mucho para estar beodo, pero caso te haré, vayamos a otra farmacia y allí seguimos la gracia, para vuestra merced el cordero y para mí que siendo no quiero ser egoísta, lo que acompaña a la tapa. ¿Os place?

—¡Guau!

Lejos estaba el otro pulido altar, diez minutos andando y claro, como éste acaba de llegar, no sabe los cuartos que cuestan las botas ¡carajo!, que yendo y viniendo de esta manera el caldo saldrá más caro que un reserva de la viuda, la que puede venir en cualquier momento si no me arrepiento de todo pecado mal curado, o vuelve el tormento a darme mi ser amado.

—Este establecimiento o no está del todo mal compañero, aunque no sé qué podrán con el pedido de vuestro bocado, ni por supuesto con el acompañamiento que habrá de servir para haceros compañía mientras dais el tiento de un jamón bien curado.

—¡Camarero!, dos tapas con sus respectivas guarniciones. Ya de paso os ruego que sea de líquido rojo y bien armado, de la tierra y si no lo hay de la otra, que a estas horas no discutimos ni por ello ni por la potra. Buena pinta traen esas salvas Fénix, pero cuidad, que no llevan llamas ni tiro para la vida segar, que a mi lado estaréis y seguro os sentiréis, ¡válgame Dios! y que me parta un rayo si cumplir no cumplo la promesa, viejo camarada.

Empezaban a cerrarse los algodones del cielo con velocidad, tornando del blanco sereno al gris de la verdad, cuando un fogonazo, de esos que te dan el paso a otra ciudad, dejóse caer sin ninguna suavidad sobre un alcornoque, uno de tantos que anda y desanda sin cesar rompiendo favores, fervores, honores con o sin maldad.

—¡Boooooom!

—¡Guau, guau, guauuuu!, ¡auuuuuuu!

—¡Leches!, que ha caído en el árbol, tranquilo que aquí estamos bien resguardados de la luz del trueno, y habiendo como hay uvas, cebada y centeno, mal se nos tiene que dar para no aguantar esta tormenta. A ese le pasa lo que tenía que haber sucedido, tanto corcho en la cabeza no es un buen aislante, ya lo has visto, ahora parece un plástico churruscado, otro capullo que llorar hacía y mucho, consecuentemente y por correspondencia le han enviado la réplica de las súplicas, y ahí se ha quedado, después de tanto rogar, ¡oliendo a quemado!

En esto apareció otro ser halado, blanco nuclear y con alas para volar. Relinchando el uno y ladrando el que a mi lado estaba, ¿cómo iba a decir que no?, de manera que nos subimos al potro y a navegar, que son dos días los que estamos, o tres si con suerte no aparecen antes de tiempo Seth y Zeus soltando latigazos que fulminan a cualquier mamífero llorón, que intentando sacar más provecho del necesario, se torna en un auténtico mamón, ¡y no es palabrota!, puesto que el que mama chupa de algún sitio, y casi siempre con premio, como en las ferias, siempre toca o un pito… o un par de pelotas. Y así pasó, volando entre las atiborradas nubes de negro satén, de tanto pedir, la luz apareció, tan intensa como la realidad de lo que empieza y siempre tiene el mismo final.

Examen de conciencia. ¿Dónde está el mea culpa?

Estaba claro, se venía venir y así ha sido la respuesta del electorado español, ¡contundente! Y podría haberlo sido aún mucho más si el miedo y los adheridos a un partido hubieran castigado con su voto las gestiones del PP, PSOE, CIU y IU, pero como es de saber, hay ciertas personas que jamás darán su brazo a torcer dando la oportunidad a otra formación que no sea la de siempre, desafortunadamente, ¡así es!

En la época de Felipe González, cuando la crisis empezaba a medrar la desconfianza y ya habíamos escuchado en más de una ocasión a Maragall citando a Pujol en el mismo Parlament aquél famoso 3% de comisión, y del que los empresarios ya decían que ¡ojala fuera solo esa cantidad!, el entonces presidente del gobierno sufrió un duro varapalo en las elecciones, tan duro que en público tuvo que reconocer que había entendido el mensaje. Dentro de lo malo, y me refiero a su última gestión, tengo que reconocer que por aquellos entonces ese tino de humildad caló entre los españoles, tanto que le dieron otra oportunidad, pero el tono de nuestro actual gestor del país, no lo ha entendido así, sacudiéndose las culpas por la crisis y por la corrupción, pero en ningún momento he visto atisbo de un mea culpa, un pellizquín de esa humildad que tanto premiamos, sino más bien y como viene siendo costumbre dentro del PP, escurrir el bulto.

Yo quiero recordar en este artículo algunos de los motivos que parece usted haber olvidado, ¡sí!, porque creo que ninguno de su equipo, ha realizado un examen de conciencia, y es bueno, puesto que ya que no es capaz de ponerse enfrente de un espejo para ver cual es su contenido, analizar de verdad esta clamorosa llamada de atención, al menos tenga en esta pluma una emotiva ración de manitas, como esas que se meten en el fútbol.

Los despropósitos de sus propósitos han sido una regla muy común entre sus más fieles allegados, por ejemplo entre los dos ministros de Economía, uno con la cartera de Hacienda y el otro con la de… ¿competitividad? Empecemos por el señor Montoro, ése que tanto presume de haber aumentado los ingresos de las arcas del estado a base de defraudadores, por supuesto y según los datos que se manejan, el 70 % de las pequeñas empresas y por supuesto autónomos, que reflejan nada más y nada menos que el 30% del fraude, porque del otro 30% que es el 70% del dinero robado al erario público, no hablamos, que podemos hacer daño a muchos de sus amigos, como por ejemplo a esos empresarios a los que les condonó mil y un señor pico de millones de eurazos, ¡si señor!, ¡con un par!, ahí se demuestra el talento y su talante. Pero no iba a empezar por ahí, mire usted, pero es que son tantas y tantas y tantas, que se me cuelan. ¿Por qué será?

Aún recuerdo al Señor Soria, el ministro de Industria cuando vio el orificio de entrada del agujerillo del famoso déficit tarifario, ¡tela!, me lo imagino, entre otras cosas porque guste o no, ese es el sector en el que mejor me muevo, como pez en el agua podríamos decir. Don José Manuel viendo el tamaño del boquete empezó a sudar, por lo que el canario buscando soluciones para evitar que dicho pozo sin fondo siguiera creciendo y además pudiera paliar parte del desastre, se le ocurrió la feliz idea de gravar con un impuesto a las empresas eléctricas que no pudiera ser derivado y cargado contra el consumidor, ¡coño, que ya está bien! y mira por donde el primero que en decir, ¡oiga!, ¿quién es usted para poner un impuesto?, esas son mis competencias, las del Ministerio de Hacienda. Y razón tenía el caballero Montoro, pero lo que no sabíamos eran sus afinidades por aquellos entonces con ABENGOA, ¡leches, que le intentaron perculizar el negocio!, ¡claro!, ¡por eso se enfadó!

En fin como esas muchas, pero una decisión ruin de verdad, ¡vaya dos pares de gemelos!, y ahora a los ministerios con cargo a Economía me refiero, ¡la nuestra por supuesto!, no se le ocurrió otra feliz idea que por Navidades, ¡señoras y señores!, ¡han leído correctamente!, por estas fechas tan señaladas eliminar la paga de los funcionarios, ¡oiga, que yo no lo soy!, pero que puñetera barbaridad, ¡válgame Dios!, resulta que en este país es de todos conocidos la cuesta de enero y febrero que viene del resultante de gastarse los dinerillos en regalos típicos de los niños, Papá Noel, los RR.MM., las comidas y cenas entre amigos, y mil cosas más, es decir, que el dinero según llega se va al mercado por aquellos entonces completamente parado, y a los dueños de los bares, peluquerías, tiendas diversas, centros comerciales, etc, viendo que no, ¡que no podían seguir aguantando las nóminas!, van ustedes y de golpe y porrazo, ¡zhassss!, ¡Santo Tomás que aquí no doy más! y acaba ayudando de la más vil manera a cerrar empresas, ¡sí señores menestros!, como está escrito, que es lo que son. Y me dicen que no entienden por qué se les ha castigado, pero esperen, esperen que sigo, que hay dar, tomar y regalar.

Un mal día estalla Gürtel, y mira por dónde lo que no se va en corbatas y trajes se va por otro lado, ¡hostias, quería decir por todos!, a la señora Mato, esa gran Menestra de Sanidad que tan bien tomó las decisiones sobre el Ébola, va paseando por su jardín a plantar unos tomates u otras cosillas, ¡digo yo!, y de pronto cuando abre la puerta del garaje, ¡al suyo me refiero!, una sorpresa…, de las semillas le han salido nada más y nada menos que unos deportivos, unos cochazos que la buena mujer no sabe qué hacen allí, pero ya que están, para qué desaprovecharlos, ¿verdad?, señora Matolasanidad.

A todo esto la U.E. nos manda un cable cargado de explosivos, una propinita de ná para ayudar al país, que anda constipado y no es bueno. Esa cantidad sin importancia al que negaron llamar rescate lo emplean, en lugar de ayudar a mover la economía, ¡a la nuestra me refiero!, en salvar a la suya, ¡más claro el agua!, es decir dándole unos golpecitos en la espalda a Blesa y Rato y unos dinerillos para que saquen adelante ese otro pozo sin fondo de BANKIA y los españoles de a pie, quedándose sin casas a medio o casi finiquitar, desahuciando ancianos, niños, madres y además quedándose con la deuda del piso, ¡con otro par!, ¡sí señor!, mientras los grandes directivos de este banco y otros que aún no conocemos, se ponen las botas con sus famosas tarjetas libres de impuestos, entre ellos políticos del PP, PSOE, IU, CC.OO., UGT, y a saber quiénes más hay por ahí que no sepamos.

Un honrado juez por fin consigue dar el domicilio que por Ley le pertenece a Blesa, ¡eso es valor y lo demás cuento!, y lo enchirona con los chorizos, ¡como tiene que ser!, pero hombre, ¿a quién se le ocurre meter a este señor en la cárcel?, pues por ello cogen y sin más preámbulos denuncian al que defiende la Ley, ¡LA NUESTRA Y LA DE TODOS! y no solo se conforman con expulsarle del caso, que poco les parece, le retiran sus fieles capacidades para seguir haciendo lo que sabe hacer, ¡y muy bien!, total que nuestro querido amigo sale de presidio y aquí no ha pasado nada.

Otro gallito sale al parqué, en esta ocasión el tesorero de la real sociedad del Partido Popular S.A., con acciones al portador, jajajaja, que ya tiene hasta su puesto de honor en Mortadelo y Filemón, el señor Bárcenas que entra también a gastos pagados en la misma hospedería que el anterior, pero éste durante un poco más de tiempo. Empieza el tira y afloja, la puta y la Ramoneta, según los Pujol, Mas y CIA, ¡o me sacáis o canto, ehhh!, ¡y mejor que la Pantoja, carajo!, y así entre aflojas y más flojas, el caballero consigue su permiso y de vacaciones, que han sido una mala experiencia, y los españoles, TODOS, viendo el gran circo en vivo y en directo, payasos y payasadas por todos los lados. ¿Esperaban chistes señores prolíficos?, es que ya se nos estaba yendo hasta el humor, ese tan sano que afloja las malas intenciones y ayuda a pasar lo indecible cargando contra nuestra sagrada paciencia. ¡Ya ni chistes!, y eso empieza a ser peligroso, pues cuando este pueblo no puede esconder las desgracias y los avatares de la vida con sarcasmo y fino humor, es que la paciencia está en el borde, y así se ha mostrado.

Pujolazo al canto, otra más pillado en el coche a 1.500 Km por hora, es decir cuando intentaba sacar provecho sin que nadie se diera cuenta del gran tesoro amasado tan dulcemente a base del sudor y la sangre de los catalanes.

Y para colmo, no es capaz de ver la realidad, ¡manda cojones!, como está escrito por que yo  soy uno de esos ciudadanos de este país, que está muy, pero que muy cabreado con sus formas, tejes y manejes, porque estábamos pidiendo a GRITOS, ¡señor Rajoy!, que hiciera la debida limpieza, que lo que estaba haciendo iba en contra de todo el pueblo español, que si usted presume de patriota, eso que tan bien venden, pero que en realidad les importa un bledo, y así lo han y siguen demostrando, no ha hecho, y le entiendo, créame, pues comprendo que depurar el partido de la escoria que se ha dedicado durante tantos años a engañar en beneficio de su propio bolsillo puede ser muy peligroso, y así es, porque es tan grande la mierda, que la mayor parte teme acabar dónde deben, en la cárcel, pero en una de esas bolivianas, donde no hay sitio ni para ir al servicio, ahí es donde yo con todo mi cariño y en virtud de los hechos, les habría enviado.

Eso no es más que una breve sacudida de sus conciencias, porque la que vendrá si no toman el camino adecuado ya, será muy, pero que mucho más dura, durísima, ¡créame usted!, porque entre otras cosas nos enviará usted al mismo infierno.

Por favor recapacite, piense, analice, mézclese entre las gentes, la de todos los lados, sin miedo, que no le va a pasar nada, pregunte, escuche y luego, si tiene lo que hay que tener, actúe en consecuencia a la realidad.

¿Le parece poco?, si es así, dígamelo por favor y sigo que no me cuesta ningún trabajo seguir escribiendo con más detalle todo lo referente a su gestión, porque entre otras cosas además, puedo decirle que me viene bien para relajarme.

Las Dos Españas

“Las Dos Españas”

Ahora que estamos en elecciones, permítanme que aproveche para descargar mi mala leche contra todo aquello que considere poco ortodoxo o simplemente una canallada. Por eso y a quien le plazca y tenga ganas de dar a uno y otro lado, me vendría bien que me enviara breve documentación, unas fotos por ejemplo que demuestre hasta qué punto los políticos buscan lo suyo, sin tener en cuenta a los demás. Hoy seré el primero, puesto que por casualidades de la vida, me he encontrado el cartelón de marras de uno de los partidos que quieren y desean a toda costa, llevarse el honor y la gloria del laurel para los próximos cuatro años. 

Les decía en el anterior artículo, o más bien denunciaba, lo que nos viene encima por el futuro de las negociaciones entre los diferentes partidos políticos, pero en este caso entre veteranos y novatos, hoy el tema va por otro lado, pero sí que tiene que ver con uno de los motivos de dichos y futuros acuerdos, me refiero al interés creado por las dos Españas.

Desconozco si esto es común en otros países, pero en este lo es desde antes incluso de la guerra civil que nos enfrentó en 1.936, no obstante y en lugar de intentar atenuar estas diferencias ideológicas que tanta desgracia trajo, lo más sorprendente es que últimamente se está acentuando mucho más, sobre todo cuando se acerca el cortejo del voto.

La foto de la portada no es ni más ni menos que la realidad, la nuestra, la de todos los días y la que viene si no ponemos tope a los futuros gobernantes. Como verán esta señora que nos envía una increíble sonrisa, nos dice y muy claro, clarísimo, “gobernar para la mayoría”, es decir que al resto le den siniestro o por oriente, ¡qué más da!, pues solo merecen su capacidad aquellos que le fueron fieles y le votaron. Pues sepa señora mía, que después de este cartel yo le votaba ¡sí!, ¡se lo juro!, pero con “b” que está muy de moda y al cubo de basura, como se dice en mi tierra, pues ya está empezando a ejercer esa presión que desune a la masa para ir dividiéndola en lo que le interesa, los colores.

Sepa señora de Andrés, que cada vez somos más los que queremos evitar las confrontaciones que precisamente su sector pícaramente, y sin remordimientos de ningún tipo utiliza en su propio beneficio, importándoles tres cominos ¡y mucho es!, la felicidad o la calidad de vida del ciudadano de a pie, ¡y se lo digo tal y como es!, puesto que a cambio de provocar las debidas tensiones consiguen acentuar las diferencias ideológicas de uno y otro lado. He ahí la cuestión, porque al existir solo dos bloques no queda cavidad para un tercero, cuarto, quinto y la madre que lo parió, así pues, ¡vuelva a leer su dichoso cartel!, ¡sí, por favor!, y tenga la suficiente gallardía, entereza, humildad y honestidad para cambiarlos por otros, o simplemente y si se ha quedado sin presupuesto, dar a entender que se ha equivocado, que si sale elegida, ¡gobernará para todos!, pero en público y en alta voz, por favor.

Dicen que el tabaco mata, ¿y la política?, ¿cuantas personas cada año les sume en la depresión o mueren de infarto o de cualquier otra enfermedad provocada por la bajada de defensas?, se lo digo muy en serio, pero que muy en serio, pero eso a ustedes les trae al pairo, ¿verdad Natalia?, que lo primero es lo que es, ganar, y lo segundo aprovechar la brecha creada para seguir por la misma senda. Eso sin contar las decisiones de los mandamases, ¡sí! y va por todos, los que recortan donde no deben y donde sí hay que hacerlo, lo dejan como estaba, o perdonan deudas millonarias de Hacienda a sus amigos, mientras que cargan contra la gran mayoría, es decir la grandísima minoría de lo que se debe o se esconde de los necesarios tributos.

¿Ve la que lía por algo mal hecho y mal enfocado?, ¿se da cuenta que no todo el mundo es tonto?, ¡y cada vez menos, ya se lo digo yo!, porque detrás de mí, vendrán muchos más que criticarán como mandan los cánones, todas las filosofías maquiavélicas tan bien aprendidas que utilizan en contra de los ciudadanos, ¡sí!, “divide y vencerás” es una de ellas y así hacen.

Hasta con los colores de los partidos acabaría si yo pudiera, ¿que por qué?, porque el único que merecen y el más barato, así necesitaran menos, es el negro, ¡si el del luto! de todas aquellas desgracias que nos han, siguen y seguirán trayendo con esas formas tan descaradas de provocar el enfrentamiento entre personas nacidas en un mismo país, porque viajando no se ven, puede estar muy segura de lo que digo, tengo amigos de todos los colores y en todas partes, con los que jamás discuto por algo que no merece la pena y que solo trae desolación, ¡sí, me refiero a ustedes!, ¡la clase política!

Si ya me lo decía un amigo hace años, “el que vale, vale, y el que no…, se mete en política”.

Mezclando manzanas

Ha comenzado el periodo de elecciones municipales. Algunos dicen que son el ciclo de los próximos imputados y en el fondo así es como nos sentimos la inmensa mayoría. El CIS en su último sondeo deja las cosas más o menos como antes estaban, PP y PSOE dándose y frotándose las manos, seguidos de Iglesias y de Ciudadanos. Pero el caso es que las cosas están igual o peor que antes y les diré por qué pienso así.

En las próximas elecciones y si todo sigue el cauce que estamos viviendo en estos momentos, el PP se verá obligado a pactar con el partido de Albert Rovira, del que personalmente tengo muy buena impresión, y no es de ahora, llevo siguiéndole desde que empezó en Barcelona, y por supuesto el PSOE lo hará a su misma vez con PODEMOS, esa es la triste historia que nos espera.

Se da la circunstancia que los veteranos se verán obligados a alinearse con las fuerzas novatas, esas en las que tanta esperanza tenemos, y he ahí el problema. ¿Cuando se ha visto que en un cesto de manzanas perfectas pongas una podrida y ésta no estropee al resto? C`est la vie.

Si había alguna posibilidad de apretar el cuello a las viejas glorias, nos vamos a encontrar con que no sólo no van a ajustarse las corbatas, sino que lo que viene es más de lo mismo, tanto con Rovira como con Iglesias y esto…, es lo que más me duele.

Como persona que mide, qué puedo recibir y qué perder, no puedo votar a alguien que creo asustará a los dineros, pero sí a quien sé que no lo hará, pero… y esta es la cuestión, ¿para qué?

Otro gallo cantaría si por una vez en la vida de esta nuestra España ambas y rebeldes fuerzas pletóricas, cargadas de juventud y de ganas, llegaran a un acuerdo para desbancar a las generaciones que tanto daño nos han y están haciendo. Y no me hablen que si el PSOE, PP, IU, CIU, UGT, CC.OO…., que me da francamente igual, nada tengo contra ellos y sin embargo todo está en su contra, así son las cosas.

La corrupción está en la sopa, ¡y ya no es de letras!, ya hace mucho tiempo que es de estopa, ¡sí!, la que cada día nos dan con juegos de palabras, de estadísticas a su antojo, imputados en la calle, jueces que hacen lo que deben deshonrados y sin trabajo y mucho miedo, más del recomendable. Ayer sin ir más lejos, una noticia me dejó de piedra de nuevo, tan simple como que el juez paraliza la inspección a Rato y 61 consejeros más por las tarjetas black al entender que el dinerito en negro de dichas tarjetitas, no eran para gastos de representación, sino un complemento retributivo. ¡Vamos!, que las cantidades que no figuraban por ninguna parte en la entidad bancaria es legal, pues a mi, ¡que me lo cuenten!, ¡si!, quiero y necesito saber cómo carajo se pueden manejar los cuartos que no se ven legalmente.

Siempre he dicho que al dinero no se le puede asustar, hay que dejarle ver que puede seguir sumando, ¡pero de otra forma!, y es que el puñetero, ¡es cobarde y tiene vida propia!, por eso no creo en las revoluciones, pero sí en la pesca, en los sedales bien tirados con el que poco a poco va cediendo el contribuyente, ¡al que menos paga y más gana me refiero!, de ahí que me dejara llevar por alguien al que considero inteligente, noble y honesto, pero viendo el percal, creo que he de ir por otro lado, pues como ciudadano de éste país no quiero volver a ver lo que durante estos años y en la época de González, Aznar y Zapatero me ha tocado, ¡oigan, que es desde siempre! y si no ponemos las medidas, así seguirá siendo hasta el final de los días.

Por eso esta pluma les pide que piensen en lo que tenemos, y lo que nos va a quedar si por el mismo camino continuamos, que muy difícil es que los jóvenes puedan con los viejos en terrenos de zorros y en este caso es la de los pasillos y favores, que al principio cuando los mozos lleguen a su destino, se colmarán de orgullo y de vanidad y ahí, ¡créanme!, ¡ahí murió el gato cazador! y por supuesto lo peor de todo, la esperanza de un gran cambio que ponga a esta nación dónde debe con todo sus habitantes y a los que se han dedicado a la política para ganarse la vida, dónde les toca.

¿De verdad piensan que negociando entre viejos y jóvenes se eliminarán los aforamientos a los políticos?, ¡venga ya!, tan simple como decirle al oído…, ¡Oye Antoñito, que mañana te puede tocar a ti!, así de claro y de simple y esto no es más que un breve ejemplo. Dicen que la fruta madura cae por su propio peso, ¡hostias!, ¡pues aquí no, eh!, lo que nos viene encima es el peso de toda ella, incluido los frutales, nada más, que de comer nos quedará mierda a raudales, ¡ya se lo digo yo!

Por eso sé que dónde hayan manzanas frescas, no se debe colocar una pasada, es una de esas leyes fundamentales que ahora debemos respetar, si algo queremos, ¡claro está!

Crónicas de la experiencia en el Congreso Latinoamericano de Literatura en Toledo

Dulce fue ese día, en el que cinco hidalgos de distintos y curiosos lugares, en compañía de una gran dama y dos extraordinarias doncellas, invitados fuimos al Congreso Iberoamericano de Literatura, celebrado por primera vez en los treinta años de sus anales, en nuestra España, y para esta ocasión en el monumental e histórico Toledo.

Gratamente recibidos y muy sorprendidos por el cariño con el que Don Ismael de la casa de Álvarez de Toledo y Perales, nos recibió, pues no esperábamos tanta atención, de manera que a la primera…, ¡ya nos ganó!

Largas charlas y amenas, muy bien aplicadas y que cortas se hicieron sobre los personajes del Ingenioso e Hidalgo, de la mano de Francisco Javier Escudero, cargada y documentada de confiable información, que destacaron las primeras muestras de la historia del alcalaíno y complutense, en sus periplos mientras en libertad estuvo por tierras de la Mancha y otros lares, donde suponer se dice, se basó para escribir la obra más maestra de la literatura universal, ¡a Don Quijote me refiero!

¡Un poema! esa fue la deducción y relato del cómo fue aquel pobre poeta, ¡sí!…, de Rocinante hablo, al que compraron y denunciaron al vendedor, por hacerlo con un equino corto de vista, cojo y echado para atrás, amén de la montura, que como todos sabemos, prietas carnes tenía, tanto que las costillas y huesos se le veían y marcaban muy bien.

Unos dicen que de éste, el otro dice que quizás, que por aquí pasó, que en la cara no le daba el sol, que era levante, poniente ¡y la madre que lo parió!, así comentó José Manuel González Mujeriego, hablando de su obra Lo que Cervantes calló, el caso es que para seguir el paso, tener deberíamos que andar ese camino, con buenas viandas y buen vino, que en la tierra no falta y con los libros a cuestas, y pensar, ¡válgame Dios!, como hizo Don Miguel, que aunque arruinado, encarcelado y muchas veces vilipendiado, siempre mereció ese calificativo.

Cervantes presente estuvo en todo momento, aunque vérsele ninguno pudiera, si no por una, era por otra, igual daba, que siempre como premio y a Dios gracias las benditas letras de Saavedra, aunque tengo que decir, y lo siento, pero arrepentirme no puedo, que nada se puede hacer cuando hay documentos, y mucho se dice sin ellos cuando faltan, es por esto que rosa vi durante un tiempo, la vida del más genial escritor de todos los tiempos, y es que de algo hay que vivir, ¡digo yo!

Al paso que vamos, sabremos cómo preparaba los duelos y quebrantos, las migas o las gachas, si de pie o sentado, con menos o más oro del verde, o sin los fritos eran los huevos de comer o los suyos de tanto cocer, y al final… ¡verán ustedes!, el de Lepanto nos sale campeón de Mastercheff. Quién me iba a decir que después de evitar la televisión por la información que cada vez más fucsia es, encontrarla iba en un lugar tan especial. ¡Mucho tiempo libre pienso yo!, y ganas de saber más de lo que se puede y se debe de una vida a todos modos suya, que no nuestra, pues seguro estoy que el autor de tan genial obra reiría al principio y con desgana después, plasmando con ironía y sarcasmo tal y como debe ser, a aquellos que ¡enamorados de su obra entendieran que suficiente no es.

Arrancó María Senatore por bellas poesías, escritora y muy buena la de Uruguay, que confundir fui con otra poetisa de la red, y que pensando que quizás la suerte me acompañara, diome una buena trama de confusión, pues uno de esas bellas letras, Si yo pudiera volar, leí por casualidad en un blog de muy alta estima y no siendo ella la que en Internet escribió tan hermosas rimas, llegar tuvimos a la conclusión que alguien prestado tomó tan extraordinarias letras, pues decir tengo que en esa publicación, nadie firma lo que escribe y es posible que lo que se plasma a veces tenga otra pluma, así es la vida, fue y seguirá siendo.

Tiempo nos dieron para las fuerzas recuperar y seguir disfrutando de los congresistas, y a nosotros, que los primeros tocaba al comienzo de tan plácida tarde a las horas de la siesta, ¡pero que no hubo!, pues tomáronse muy en serio el trabajo a destajo, siendo muchos tiempo a fe mía, pero que tal no parecía.

A esta pluma tocó describir quienes y qué hacíamos allí los Alfareros, ¡a los del Lenguaje me refiero! esa asociación que lucro no tiene y hermana a la anfitrión, todo bien, hasta que de unos, que escritores no son, me acordé, ¡si!, ¡de Bill Gates y Steve Jobs! que ambos peleando como estuvieron en vida, que uno ya se fue, olvidaron que las tecnologías compatibles habrían de ser, de manera, que el Power Point en PDF por un lado iba, y por el otro…, mi viva voz, ¡cosas que pasan!, ¡hay que ver!

Suerte que la experiencia sigue teniendo mil grados, que sumados al millón de mi siniestra, a Ismael me refiero, hicieron que la ventura transcurriera como si nada ocurriera, dándole un toque de humor por si cabía, ¡y cupo! ¡se lo digo yo!, a la lectura que por suerte, en otra pantalla estaba plasmada.

Por quince minutos nos invitaron y a cuarenta el tiempo se marchó, jamás imaginamos tanta gracia para unos desconocidos, pero así fue, y Álvarez de Toledo de nuevo mandando sobre la mesa, como ha de ser, aunque no le hizo falta arengar a la tropa como antaño y con esa famosa frase que rezaba, Hijos míos los soldados son para el rey como las naranjas, primero las exprime y luego tira la cáscara. Así pues abrió otro coloquio que interesante y necesario para todos es, y de la mano de Mujeriego, ¡ojo, que del apellido hablo!, quien trató de saber, por qué unos escritores quieren y otros no desean publicar y a los hechos me refiero, pues así empezó a destacar la realidad actual de las editoriales y el mercado tal como está.

Explicaciones di en ese momento de las diferencias que hay en esos tormentos, de Facebook, Twitter y los blogs quiero decir con un simple ejemplo que quizás alguien entendió, al menos así lo pareció.

Las empresas son lo que vemos y padecemos, organismos de lucro incesante que lo mismo te dan por detrás que por delante, así que con el auge de las autopistas de la información, quien más seguidores tiene, vale un montón y quien no los tiene cuesta mucho más y reduce el margen operacional, ¡y como no!, aumentando el riesgo y reduciendo el cahs flow, de las encargadas de editar y vender por doquier las obras de quien proceda, según la misma proporción de recuperación de la inversión y de las ganancias venideras.

Así quedó la breve explicación que nadie, creo, entendió, pero sí las metáforas con las que el lujo me di de explicar, ante tan ilustres e ilustrados personajes, cómo, de qué manera y cual es la función de las distintas sociales redes, por ello y por ustedes vuelvo y repito en su propio  beneficio y en el mismo propio.

Jugando con la imaginación, pensemos que cada uno de nosotros tiene un gran almacén, al tipo de por ejemplo, de El Corte de Toledo, ¡que no hay, creo yo! pero como si lo hubiere.

Paseando hay muchas personas por el exterior, viendo escaparates pero no entran, eso es Twitter, primero hay que hacer que pasen y vean lo que dentro hay, guste y entre ellos te den a conocer, de este modo, la demanda irá aumentando en función de la cantidad de clientes, ¡así es!

Una vez en el interior palpan parte de la cuestión, viendo los vivos catálogos y desarrollan algo de interés, he ahí Facebook, donde empieza parte de la amistad. Pero queda lo principal, les hemos dado, parte del valor vital, al menos ya nos conocen, pero nos necesitan más en profundidad, y ahí está el blog, nuestra auténtica página web, donde podrán deleitarse de algún que otro relato o de algunos versos con comentarios varios y abiertos, participativos y orientados al cliente de verdad.

Esta fue obra y parte de la intervención que tanto interés despertó y es que o nos ponemos al día, o esperamos la lotería para darnos a conocer, pues son muchos los autores, entre los cuales yo mismo me encuentro, con ganas y con hambre, con recursos pues ya los tengo y económicos no son, para hacer llegar mi arte, ¡si lo tuviera!, o un desastre, que también puede ser.

Finalizada la ponencia de la asociación y nuestra revista literaria Horizonte de Letras, tocole el turno a otra escritora, en esta ocasión de Ángela Piña hablo, quien a base de su propia experiencia, plasmó sobre papel una inolvidable novela con mucho talento, dándole empaque al relato, que engancha desde principio al final, con turbias aventuras y desventuras de emoción retocado de la cirujana precisión, de quien lo que escribe es, porque vivido lo ha.

Un tiempo extraordinario tuvimos, escuchando de su viva voz, los motivos que le llevaron a coger la pluma y narrar sucesos tan excepcionales, momentos en los que la emoción tuvo dulce final con palmas de ayuda del público en general, ¡que falta le hizo!, al menos durante unos breves segundos, para seguir expresando las sensaciones y vibraciones que causaban tanta turbación a los que allí estábamos.

De lo que vi y escuché, recomiéndolo todo, no por haber estado, sino por haber tocado tanto genio y talento por todas partes. No obstante entre tanto, me quedo con la totalidad y muy en especial con En otro lugar, de esa mujer, que alado es su nombre y fruta de apellido lleva en compañía, que de todo hay que tener.   

Tiempo nos faltó, pero imposible nos fue disfrutar de más espacios de placer, que el congreso nos dio de la mano de Ismael y de la Sociedad Iberoamericana de Escritores, que con todos los honores, proceden de Uruguay, Chile, Argentina, Colombia, Mexico, Estados Unidos y éste amado país.

Así pues, redundo y mucho, pero falta nos hace, porque agradecido somos, especialmente cuando gratamente hemos vivido tan singular e internacional primera edición en España, de gentes notables e ilustres, lustradas y amantes de las letras, las de casa o las de fuera, siempre y cuando lo que se escriba, fuere con buena pluma y con sesera.

¡Gracias! que corran y no paren, que no hay memoria ni papel que abarcar pudiere, con tanto agradecimiento como el que nosotros llevamos dentro.

¡¡¡¡¡GRACIAS!!!!! 

Presentación en el Congreso Iberoamericano de Literatura de Toledo

TEXTO Y PRESENTACIÓN CONGRESO IBEROAMERICANO DE LITERATURA

Buenas tardes tengan ilustres damas y caballeros unos andantes y otros volantes. Gracias dóiles y les damos por estar aquí presentes y dispuestos a darnos la oportunidad que tanta ilusión nos face, puesto que nos llena de satisfacción darles a conocer tan entrañable y estimado proyecto.

Gracias, al de la casa de Álvarez de Toledo y a la de Perales, en las manos de Don Ismael, ¡faltaría más! ¡y cómo no! a nuestra entrañable escritora y amiga Ángeles Piña.

Muy breve voy a ser, pues pretender quiero, dejaros con hambre en este congreso, y por eso, nada mejor que las tripas como es menester de la época, es decir, y para todos, a medio placer.

Alfareros del Lenguaje, somos todos los que aquí estamos, ¡Sí! y con esto me refiero, a ustedes, a nosotros, y a los que no vemos, pues constantemente construyendo estamos, esos sueños que tan importante son, para dar a conocer nuestro mundo…, tal y como ha sido…, es…, y seguirá siendo.

En síntesis, componemos ese núcleo que alimenta el futuro de nuestra sociedad, los que cada día uniendo letras, formando frases y recreando ilusiones, emociones y sensaciones, damos un respiro a la humanidad. Por ello y con su venia, ¡si me la dan! ¡y si no es así! ¡se lo digo ya! me permito decirles con toda humildad, que hoy para los Alfareros del Lenguaje, ¡a los del título de la asociación me refiero! nos complace presentarles nuestro sistema vehicular.

Curioso aparato, ¡al invento me refiero! pues no tiene ruedas, tampoco motor y es 100% eficiente y pura humanidad. ¿que será?…

Simplemente, una enorme nave tridimensional y atemporal, donde cabe, todo aquello de quien querer desea, compartir parte de su particular forma de pensar, escribir e ilustrar, por lo que para ello, siempre está abierta a quienes de forma honesta desean aportar tan ilustre y apetitoso manjar.

Somos los que creamos las ideas y posteriormente plasmamos en bellos relatos, poemas o ilustraciones, por lo que para darnos a conocer, falta nos hacía una máquina del tiempo y del espacio, y ¡EUREKA! ¡la conseguimos!

En el tiempo, porque todos los humanos pueden vernos en su horario real…, y en el espacio… porque el sitio, francamente, nos da igual. Para ello y por todos ustedes, creamos el Horizonte, el que nos faltaba como punto de referencia para seguir con las letras, así pues, nuestra revista digital….Horizonte de Letras.

Trimestral la edición es, y veintisiete sus números, de ahí la conclusión de los años que ha de tener, que sumando uno más, siete mágicas veces trescientos sesenta y cinco días ha de ilustrar. 

Por el camino publicaciones se han hecho, unas muy buenas y otras no tan al derecho, pero sabiendo como somos, que no hay mayor tesoro que el de los errores, ¡sí!, ¡si de ellos se aprende, me refiero! seguimos poniendo en la mesa, nuestras plumas de mil amores.

¡Qué decir de las ilustraciones!, ¡he ahí, una de ellas!

Dicho esto, por ahí andan algunos de nuestros socios y colaboradores, quizás incluso de allende los mares, ¡nunca se sabe! pero conocidos sí los tenemos, entre ellos a Ignacio, el León Roldán que allí está, el que tantas veces cierra España, Santiago Miranda Jovellar, Julio Valencia Monestillo siguiendo con el estribillo o nuestro maestre de campo Isidro Martínez Blanco y éste viejo soldado que ha puesto la pluma y la voz, Fernando Cotta con dos tribunos y Pollo, ¡sí! ¡el de la cazuela!

Y qué decir de los que no han venido, Rafa Gálvez, de los Gálvez, ¡de los de toda la vida! y el que honor hace cediendo su gracia, talento y nombre a nuestra tertulia, la de cada último viernes de cada mes, o José Bárcena, que tan buenos y sabios consejos nos da, o nuestro chairman, ¡perdón! ¡presidente quise decir!, Don Enrique Eloy de Nicolás que tampoco pudo estar, o nuestro particular Rey, a ¡nuestra María me refiero!, que siendo ella, por el apellido parece él y no es.  Echamos de menos a nuestro marqués, ¡el de Alféizar quiero decir! que utilizar face otros nombres, tales como Fernando José Baró Terrón o nuestra y muy humilde manchega Matilde Gonzálvez Caballero, y más…, ¡no sigo! ¡he de parar!

Necesario creo que indicarles es, que tanto Alfareros del Lenguaje, como Horizonte de Letras, han sido construidas con todo el cariño y el amor del mundo, y sin ningún tipo de interés comercial, por ello debo recalcar y es importante, ¡sin ánimo de lucro!

Relatos históricos, irónicos y sarcásitos de los que soy autor